La Policía Nacional de Colombia capturó a Santiago Adolfo Agudelo Reyes, conocido con los alias de “Patascuy” o “Santiago”, quien fungía como cabecilla financiero del Frente 57 Yair Bermúdez, liderado por Iván Mordisco. El operativo se llevó a cabo durante una diligencia de registro y allanamiento en flagrancia en la zona rural de Tuluá, en el Valle del Cauca, como parte de las labores articuladas de inteligencia e investigación criminal enmarcadas en la Operación Dignidad, con el objetivo de debilitar las estructuras criminales en el suroccidente del país y contrarrestar la ofensiva del crimen organizado en medio de una ola reciente de atentados terroristas.
Agudelo Reyes acumula una trayectoria delictiva superior a ocho años, en la que se le atribuyen responsabilidades en finanzas ilícitas, extorsión, homicidios selectivos, acciones terroristas y perfilamiento para secuestros, exigiendo pagos que oscilaban entre 500 y 2.500 millones de pesos por cada liberación. Bajo su mando, se incendiaron cinco vehículos, entre camiones, busetas y maquinaria amarilla, además de cuatro motocicletas, como parte de tácticas intimidatorias. En el lugar de la captura se incautaron una granada de fragmentación IM26, un artefacto explosivo artesanal y dos teléfonos celulares, elementos que evidencian su rol operativo.
El prontuario de un operador clave en el Valle del Cauca
Este criminal inició su carrera en la estructura conocida como Adán Izquierdo y desde 2023 se incorporó al Frente 57 bajo el mando de Isain Hernández Yonda, alias Gersain, ejerciendo control sobre los corregimientos de La Moralia y La Marina. Entre los hechos más graves que se le imputan figura el secuestro de una médica y sus dos hijos el 14 de agosto de 2025 en el municipio de Sevilla, así como el hurto de una camioneta perteneciente a una empresa energética y la quema de vehículos el 22 de abril de 2026 en zonas rurales de Tuluá y Buga. Su captura se suma a la de alias Mi Pez en Palmira, lo que impacta directamente la capacidad financiera y operativa de estos grupos armados, limitando su ejecución de acciones terroristas, extorsivas y secuestros.
El general William Fernando Rincón, director de la Policía Nacional, destacó el éxito de esta operación, resultado de la colaboración entre las Fuerzas Militares, autoridades judiciales y administraciones locales, en un esfuerzo conjunto por restaurar la seguridad en regiones azotadas por la violencia. Esta acción representa un golpe significativo contra las redes que responden a órdenes de Iván Mordisco, uno de los hombres que lideró atentados bajo su mando, contribuyendo a la desarticulación progresiva de estas amenazas en el suroccidente colombiano.












