El archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina enfrenta una ola de calor extrema que ha superado los promedios históricos y ha roto récords oficiales, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que mantiene activa la alerta naranja. Este episodio, registrado durante la última semana con un pico el pasado 5 de mayo, se evidencia en temperaturas inusuales y persistentes, monitoreadas mediante registros oficiales del Ideam y el aporte del monitoreo comunitario en lugares como Elsy Bar en San Andrés.
En San Andrés se alcanzaron los 33,4 grados Celsius el 5 de mayo, superando el récord oficial establecido desde 1998, mientras que en Elsy Bar las temperaturas se acercaron a los 38 grados y en Providencia oscilaron entre 34 y 36,5 grados. Estos valores responden a factores atmosféricos y oceánicos que han favorecido un ambiente más cálido de lo habitual, configurando uno de los episodios de calor más intensos de los últimos años en la región.
Riesgos y alertas para la población
La situación incrementa la sensación térmica y eleva los riesgos de agotamiento por calor, deshidratación, insolación e incendios en la cobertura vegetal, con impactos en actividades productivas, ecosistemas estratégicos y grupos vulnerables como adultos mayores, niños, gestantes, personas con enfermedades crónicas, trabajadores al aire libre y turistas. Las horas críticas se concentran entre las 10:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, por lo que el Ideam insta a aumentar el consumo de agua, evitar alcohol y cafeína, usar ropa ligera y clara, sombreros, protector solar, buscar sombra y reducir la actividad física intensa.
“Lo que evidencia la persistencia de condiciones extremas de calor y permite identificar un posible episodio de ola de calor en la isla, debido a la continuidad de días con temperaturas excepcionalmente altas”
Ideam
“Las condiciones actuales evidencian un incremento importante en las temperaturas del Archipiélago, asociado a factores atmosféricos y oceánicos que favorecen un ambiente más cálido de lo habitual. Esta situación aumenta la sensación térmica, el riesgo de agotamiento por calor y la probabilidad de incendios en la cobertura vegetal, además de generar impactos sobre actividades productivas y ecosistemas estratégicos”
Ideam
El monitoreo continúa en Providencia, donde aún no se ha superado el récord oficial, pero la persistencia de estas condiciones extremas subraya la necesidad de vigilancia constante ante un fenómeno que rompe con los patrones habituales y exige medidas preventivas inmediatas para mitigar sus efectos en las islas.











