El déficit habitacional en Colombia registró una leve disminución al cierre de 2025, alcanzando el 25,6 por ciento e impactando a 4,8 millones de hogares, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) y el equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia. Esta cifra representa una reducción desde el 26,8 por ciento de 2024 y un avance significativo respecto al 32,8 por ciento de 2019, aunque el peso mayor recae en el déficit cualitativo, que alcanza el 19,3 por ciento y afecta a 3,63 millones de familias por carencias en materiales, servicios y condiciones de las viviendas, mientras el cuantitativo se ubica en 6,3 por ciento con 1,18 millones de hogares sin unidades adecuadas.
En las zonas urbanas, el déficit se sitúa en 16,5 por ciento, contrastando fuertemente con el 58,6 por ciento en áreas rurales, donde persisten mayores rezagos estructurales y no estructurales. La población colombiana suma 53,4 millones de personas distribuidas en 19 millones de hogares, con un tamaño promedio que ha bajado de 3,10 personas en 2019 a 2,82 en 2025, impulsado por el aumento de hogares unipersonales al 20,2 por ciento y monoparentales al 24,3 por ciento, frente a biparentales en 51,3 por ciento. Estos cambios en la estructura familiar, laborales y urbanas presionan la demanda de vivienda, ya que el hogar, no el individuo, decide sobre arriendo, compra o endeudamiento.
Presiones estructurales y lentitud en la mejora
El informe de Bancolombia titulado “Panorama sectorial vivienda en Colombia: más hogares, menos ejecución y un déficit que no converge” destaca que, pese a posibles recuperaciones en ventas comerciales, el problema de fondo permanece casi intacto, pues la reducción depende de nueva oferta, mejoramiento de viviendas, acceso a servicios y capacidad de pago. La desaceleración del mercado inmobiliario en el primer trimestre de 2025, con mayor énfasis en el arriendo, agrava la situación, especialmente por la proliferación de hogares pequeños con ingresos fragmentados que demandan más unidades pero con menor poder adquisitivo.
«El mercado puede mostrar episodios de recuperación comercial y aun así mantener casi intacto el problema de fondo, porque la reducción del rezago depende de varios canales que no avanzan al mismo ritmo: nueva oferta, mejoramiento de vivienda, acceso a servicios y capacidad de pago de los hogares».
Equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia
Expertos subrayan que si el número de hogares crece y muchos tienen menor capacidad individual de pago, el mercado enfrenta una presión doble: más unidades necesarias y soluciones adaptadas a ingresos dispersos. Asobancaria ha instado al nuevo gobierno a construir un millón de viviendas para atenuar el déficit, mientras las restricciones actuales y la ejecución mesurada de proyectos mantienen la velocidad de mejoría por debajo de las necesidades de millones de familias.
«La reducción del tamaño promedio refleja transformaciones familiares, laborales y urbanas que elevan la necesidad de unidades independientes. Por eso, la demanda habitacional no debe analizarse únicamente con población total, sino con formación de hogares, porque es el hogar y no la persona individual el que normalmente toma decisiones de arriendo, compra, endeudamiento y localización».
Equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia
«Si el número de hogares aumenta y una parte de ellos tiene menor capacidad individual de pago, el mercado enfrenta una presión doble: necesita más unidades y, al mismo tiempo, debe ofrecer soluciones compatibles con ingresos más fragmentados».
Equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia
En este contexto, mientras el avance es notorio desde 2019, la persistencia en rurales y la lentitud general exigen políticas integrales para acelerar la convergencia del déficit, según las fuentes consultadas.
«Mientras las restricciones continúen y la ejecución de proyectos avance con mesura, la velocidad de mejoría seguirá lejos de lo que necesitan millones de familias colombianas».
Equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia











