Sara Yuliana Zambrano Maya, una adolescente de 15 años, sobrevivió de milagro con quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo tras un incendio intencional ocurrido el 23 de julio de 2025 en Pasto, Nariño. En ese trágico suceso, ella y su amiga Stefanie Cardona quedaron encerradas en una pequeña habitación de tres metros por tres en el segundo piso de una vivienda que albergaba una fábrica de perfumes. Sara rompió el silencio en una declaración pública, revelando los nombres de los implicados: Barayan, hermano de Stefanie quien la contactó para el trabajo; Elianis, Karen, Sebastián y Jaime.
La joven había sido convocada por Barayan para un trabajo informal de etiquetado de perfumes con el fin de ganar algo de dinero. Sin embargo, todo se convirtió en una pesadilla cuando llegaron Sebastián y Jaime. Según el relato de Sara, lo primero que hicieron fue patear un galón de combustible, regarlo por el lugar y tirar un encendedor para prenderle fuego, para luego cerrar la puerta desde afuera y encerrarlas. Desesperada, Sara gritó desde la ventana “¡Ayúdenme, me quemo!”, hasta que lograron abrir la puerta y rescatarla. Fue trasladada en un vehículo particular a una clínica, donde ha enfrentado 72 cirugías por las graves quemaduras en cara, brazos y piernas. Trágicamente, Stefanie Cardona falleció tres días después.
El desgarrador testimonio de la víctima
En su primera declaración pública, dada en el podcast “Más allá del silencio” de Rafael Poveda, Sara relató con crudeza los minutos de horror: “Me dijo que fuera a etiquetar unos perfumes”. Sobre cómo convenció a su madre para ir, confesó: “Yo le insistí mucho y ella me dijo: ‘Bueno’”. Detalló la agresión: “Ellos suben y lo primero que hacen es patearla, regarla y tirarle encendedor. Ellos prenden fuego. Nos encierran”. Desde el hospital, dirigida a su madre le suplicó: “Perdóneme por no haber hecho caso, mamá”, y a su padre: “Papito, ellos fueron los que me quemaron”.
“Hay nombres completos de los que hicieron este daño”
Padre de Sara Yuliana Zambrano Maya
La familia de Sara denuncia que se trató de una acción violenta intencional y no de un accidente, cuestionando la falta de avances en la investigación judicial y la ausencia de capturas. “Ellos andan por la vida como si nada”, lamentó la madre de la víctima al ver a su hija en estado crítico, describiendo la escena como “una pesadilla”. Cabe destacar que los implicados son menores de edad, lo que complica el proceso legal en curso.












