En la apertura del mercado cambiario colombiano este 12 de mayo, el euro se cotizó en 4.420,18 pesos colombianos, lo que representa un incremento del 1,7 por ciento frente al cierre anterior de 4.346,2 pesos, según datos proporcionados por Dow Jones. Esta tendencia positiva del euro frente al peso se enmarca en una racha de alzas en los últimos días, marcando el primer aumento significativo en la jornada, impulsado por la debilidad global del dólar estadounidense, el flujo de remesas y ajustes en las tasas de interés locales.
Durante la semana, el euro ha registrado una variación positiva del 2,63 por ciento, aunque en el interanual muestra una caída del 4,46 por ciento. La volatilidad del par euro/peso alcanza el 19,91 por ciento, superior a la referencia del 16,58 por ciento, en un contexto de incertidumbre política en Estados Unidos y factores como el diferencial de tasas entre la Reserva Federal, que mantiene su rango en 3,50 por ciento a 3,75 por ciento, y el Banco de la República, con una tasa del 9,25 por ciento. Para 2025, se espera que el peso colombiano se aprecie un 14 por ciento frente al dólar, mientras el índice DXY ha caído un 9 por ciento.
Proyecciones del dólar a 2026 y riesgos económicos
El Grupo Cibest de Bancolombia, en su informe sobre el mercado cambiario citado por Valora Analitik, proyecta que el dólar promedio para 2026 se ubicará en 3.878 pesos, sustentado en estrategias de carry trade y el diferencial de tasas de interés. Estas perspectivas para la economía colombiana este año y más allá consideran una moneda legal controlada por el Banco de la República, con billetes y monedas en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos; estas últimas, emitidas entre 1996 y 2002, son notorias por su fácil falsificación, mientras que las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas e incorporan diseños que aluden a la biodiversidad nacional, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.
Sin embargo, los analistas advierten sobre riesgos como la incertidumbre fiscal, un posible recorte en la calificación soberana y el proceso electoral en curso, que podrían alterar estas trayectorias y generar mayor volatilidad en el mercado cambiario colombiano.












