Un reciente estudio de CB Global Data, correspondiente a mayo de 2026, posiciona a Claudia Sheinbaum, presidenta de México, como la líder latinoamericana mejor evaluada con un 67,8 por ciento de aprobación, seguida de cerca por Nayib Bukele, presidente de El Salvador, con 67,5 por ciento, y Luis Abinader, de República Dominicana, con 60,2 por ciento. En contraste, Gustavo Petro, presidente de Colombia, registra un 40 por ciento de imagen positiva, compuesto por un 12,6 por ciento que califica su gestión como buena y un 27,4 por ciento como muy buena, mientras que el 56,5 por ciento la percibe de forma negativa, con 25 por ciento mala y 31,5 por ciento muy mala.
El sondeo, que mide la percepción ciudadana sobre la gestión de los principales jefes de Estado de la región, revela variaciones leves en la mayoría de los casos al compararse con abril de 2026. Bukele, quien lideraba con 70,1 por ciento el mes anterior, experimentó una ligera caída, mientras que Sheinbaum bajó de 69,8 por ciento. Por su parte, Petro mostró una leve mejora, pasando de 38,2 por ciento positivo a 40 por ciento, un aumento de 1,8 puntos porcentuales, y reduciendo la negativa de 57,5 a 56,5 por ciento. Otros mandatarios como José María Balcázar en Perú obtuvieron solo 20,5 por ciento, Delcy Rodríguez en Venezuela un 24,1 por ciento con una caída de 3,4 puntos, Javier Milei en Argentina 34,8 por ciento y Daniel Noboa en Ecuador un incremento de 3,7 puntos mensuales.
Estabilidad en el ranking regional de Petro
En abril, el podio lo ocupaban Bukele con 70,1 por ciento, Sheinbaum con 69,8 y Rodrigo Chaves de Costa Rica con 59,5 por ciento, destacando una amplia distancia entre los líderes del top y el resto de los presidentes evaluados. Petro se mantuvo en el puesto 12 de 18 en abril y conserva una posición media-baja en mayo sin cambios significativos, reflejando estabilidad en sus rankings mensuales, aunque alejado tanto de los primeros como de los últimos lugares. El estudio de CB Global Data subraya esta tendencia de brecha marcada en la percepción ciudadana a lo largo de Latinoamérica.
Estos resultados invitan a reflexionar sobre los factores que influyen en la aprobación presidencial en la región, donde las variaciones mensuales son mínimas y los líderes destacados mantienen una ventaja consolidada, mientras figuras como Petro navegan en un equilibrio precario entre positivos y negativos.












