Un grave incidente de seguridad vial sacudió la noche del martes 19 de mayo de 2026 en el noroccidente de Bogotá, cuando un conductor que aparentemente acababa de asistir a un funeral arrolló a varias personas frente al Hospital de Suba, en el sector El Pinar. El hombre, que no ha sido identificado oficialmente, intentó huir del lugar pero fue detenido por la Policía tras una persecución que se extendió aproximadamente cinco cuadras, hasta las inmediaciones del portal de la zona. Según informó el teniente coronel Nelson Perdomo, oficial de inspección de la Policía Metropolitana de Bogotá, “gracias a la reacción oportuna de las unidades de atención, el conductor fue detenido y el vehículo involucrado quedó inmovilizado”.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7:41 de la noche. De acuerdo con versiones de testigos recogidas por la autoridad y circuladas en redes sociales, el conductor salió del centro asistencial, subió a un vehículo blanco que estaba decorado con cintas moradas adheridas a la carrocería y una fotografía de una persona sobre el capó, y de manera abrupta arrolló a varias personas que se encontraban en la vía. En el siniestro impactó también una motocicleta. Tras la embestida emprendió la fuga, pero varios motociclistas que presenciaron lo ocurrido iniciaron una persecución que culminó con la captura del responsable varias cuadras más adelante. Vecinos y transeúntes expresaron su indignación: “Terminó bien lejos porque llegó hasta detrás del portal. Son como 5 cuadras de semejante demente manejando como loco. Pudo matar gente y animales”, relató un testigo en redes.
El trasfondo del atropellamiento: un funeral, una riña y aparente estado de embriaguez
De acuerdo con las pesquisas iniciales y relatos de allegados que circularon en plataformas digitales, el conductor venía del sepelio de quien habría sido su mejor amigo. Durante la jornada fúnebre se habría presentado consumo de licor, y posteriormente el hombre se vio envuelto en una riña en la que resultó herido en una mano, por lo que fue trasladado al Hospital de Suba para recibir atención médica. Ya dentro del centro asistencial protagonizó discusiones con personal médico y vigilantes, antes de salir abruptamente, abordar el vehículo y cometer el atropellamiento masivo. Un usuario en redes sociales describió la situación: “El conductor venía del entierro de un familiar muy cercano, tuvo un incidente con el taxista y el motociclista del principio y sencillamente ‘se quebró’, el mundo se le vino abajo, perdió la razón para vivir y tal vez solo está buscando la forma de acabar con su existencia”. Aunque esta versión no ha sido confirmada por las autoridades, otro testigo señaló que horas antes ya se había observado una caravana sospechosa: “Me los crucé a las 4:00 p. m. ya venían en grupo de 15-20 coches fumando y bebiendo”.
Hasta el cierre de esta edición no se ha reportado un número oficial de lesionados ni la gravedad de sus heridas. Se sabe que dos víctimas fueron trasladadas en ambulancia a centros asistenciales, y una persona más quedó debajo del automóvil y fue atendida dentro del mismo hospital. La Policía Metropolitana de Bogotá no ha entregado un balance detallado, mientras avanza la investigación para identificar plenamente al conductor y determinar su situación judicial.
“Gracias a la reacción oportuna de las unidades de atención, el conductor fue detenido y el vehículo involucrado quedó inmovilizado”
Teniente coronel Nelson Perdomo, oficial de inspección Policía Metropolitana de Bogotá
Este suceso se enmarca en una preocupante tendencia al alza en la siniestralidad vial de la capital colombiana. Durante el primer trimestre de 2026, más de 160 personas fallecieron en siniestros viales en Bogotá, lo que representa un incremento de al menos 15 víctimas fatales en comparación con el mismo periodo de 2025. La accidentalidad vial muestra un aumento que oscila entre el 18% y el 21% respecto al año anterior. Un dato especialmente alarmante es la participación de motociclistas, que se ven involucrados en entre el 44% y el 60% de los accidentes fatales. El caso del atropellamiento frente al Hospital de Suba se suma así a una estadística que las autoridades locales y la Secretaría de Movilidad intentan contener con campañas de prevención y mayor control, aunque hechos como este evidencian la complejidad de un problema que involucra no solo la infraestructura y la regulación, sino también factores humanos y emocionales que pueden desencadenar tragedias evitables.












