La influencer Cintia Cossio reveló durante una transmisión en vivo junto a Aida Victoria Merlano y Andy Rivera que el costo mensual de la educación virtual de su hijo mayor, Thiago, asciende a 4 millones de pesos. La cifra, que equivale a aproximadamente 50 millones de pesos anuales, sorprendió a Merlano, quien de inmediato comentó que su hijo Emiliano, que aún no cumple un año, “menos mal va a aprender desde casa”. La conversación, que giró en torno a gastos cotidianos y prioridades familiares, dejó al descubierto la magnitud de la inversión que Cossio destina a la formación de su primogénito, de 10 años.
Cossio explicó que Thiago recibe educación completamente virtual, lo que le permite estudiar desde su hogar, y además cuenta con niñeras y escoltas. “Es que el mío estudia en la casa, él tiene educación virtual y aparte tiene niñeras y escoltas”, afirmó la creadora de contenido, quien ha reiterado en varias ocasiones que la educación de sus hijos es una prioridad absoluta en su vida. La revelación se dio en medio de una charla distendida sobre temas personales, en la que también participó el cantante Andy Rivera.
Reacciones en redes sociales
El anuncio generó un intenso debate en plataformas digitales, donde usuarios expresaron sorpresa y dividieron opiniones. Mientras algunos cuestionaron el alto costo mensual –“yo pago 3 millones y medio y no soy influencer”, comentó un usuario–, otros defendieron la inversión si los recursos lo permiten. “En Bogotá un Colegio bueno está entre 8 y 10”, escribió otro, mientras que varios se preguntaron cuánto costaría un modelo presencial. La propia Aida Victoria Merlano, quien ha manifestado que desde el nacimiento de Emiliano creó un fondo de ahorro para su educación universitaria, reaccionó con incredulidad: “Cuatro millones de pesos mensuales, vea, Emiliano menos mal va a aprender desde casa”.
“Yo creo que vale como 4 millones al mes”
Cintia Cossio, influencer
La educación virtual de Thiago, que incluye además servicios de niñeras y escoltas, se convierte así en un tema de conversación pública que refleja las diferentes realidades económicas y las prioridades que cada familia establece en la formación de sus hijos. Mientras tanto, las reacciones en redes continúan alimentando el debate sobre los costos educativos en Colombia.












