El Gobierno de Bolivia expulsó a la embajadora de Colombia, Elizabeth García, en una decisión que el presidente colombiano Gustavo Petro vinculó directamente con su ofrecimiento de mediación ante la crisis que atraviesa el país altiplánico. La medida, adoptada el miércoles 20 de mayo de 2026, fue justificada por la Cancillería boliviana como un ejercicio de sus atribuciones soberanas, conforme al derecho internacional y a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Horas después, Petro se refirió al hecho en una entrevista con Caracol Radio, donde insistió en su disposición a facilitar un diálogo nacional en Bolivia.
En sus declaraciones, el mandatario colombiano afirmó que la expulsión de la embajadora podría ser una consecuencia de su ofrecimiento, y advirtió sobre el riesgo de que el Gobierno boliviano opte por la represión en lugar de la concertación. “Lo que sabemos hasta este momento es que hay un pueblo en las calles, que está siendo reprimido, y un Gobierno que está siendo cuestionado por ese pueblo. Ese Gobierno puede tomar la decisión de desatar la violencia sobre la población movilizada, como ocurrió en Colombia en el pasado, o puede abrir un diálogo, que es lo que considero necesario”, señaló Petro. El presidente colombiano también mencionó al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, como interlocutor, aunque sin precisar si ha habido contacto directo tras la decisión diplomática.
Llamado a evitar una masacre
Petro fue enfático al señalar que Bolivia necesita un gran diálogo nacional para evitar lo que calificó como una posible masacre sobre la población movilizada. “Si la expulsión de la embajadora fue consecuencia de nuestra disposición a facilitar el diálogo, entonces se están adoptando posturas extremas que pueden llevar al pueblo boliviano a una situación muy difícil. Espero que eso no ocurra. Bolivia, en la situación actual, necesita un gran diálogo nacional, de lo contrario la consecuencia podría ser una masacre sobre la población, algo que nadie debería desear”, declaró en la entrevista radial. El mandatario colombiano vinculó la crisis con una “insurrección popular” y lo que denominó “soberbia geopolítica”, sugiriendo la injerencia de factores externos.
“Habrá que esperar. El único comentario que hice fue que estamos dispuestos a servir como intermediarios para un diálogo”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia (a Caracol Radio)
En paralelo, el presidente colombiano recurrió a su cuenta de X para hacer un llamado directo al gobierno de Estados Unidos. “Le solicito al gobierno de EE. UU. no atacar al expresidente Evo Morales”, escribió, y agregó: “Un ataque a un expresidente legítimo y dirigente indígena como Evo Morales, solo llenará de sangre toda la América Latina”. Petro diferenció entre las movilizaciones de campesinos cocaleros y las acciones relacionadas con el narcotráfico, e instó a esperar las conclusiones de un panel de expertos de la ONU sobre drogas antes de emitir juicios. La expulsión de la embajadora García se produjo en medio de una creciente tensión política y social en Bolivia, con reportes de represión a manifestantes que, según Petro, recuerdan episodios vividos en Colombia durante el estallido social de 2021.












