En medio de la búsqueda de Yulixa Toloza, la mujer de 52 años que desapareció tras someterse a un procedimiento estético ilegal y cuyo cuerpo fue hallado posteriormente en Apulo, Cundinamarca, las autoridades colombianas enfrentaron una serie de levantamientos de cuerpos en distintas regiones del país que, aunque inicialmente generaron alarmas, resultaron ser casos independientes sin relación con la desaparición de Toloza. Durante los días de investigación, la Policía Nacional, apoyada por Bomberos y peritos forenses, atendió el hallazgo de tres cuerpos en Bogotá, Soacha y Cúcuta, además de un falso reporte en Garzón, Huila, donde una mujer alcoholizada fue encontrada al borde de la vía sin ninguna afectación de gravedad.
Los hallazgos que desviaron temporalmente la atención
El primer caso se presentó en Bogotá, a orillas del río Tunjuelito, cerca del frigorífico Guadalupe, donde fue hallado un cuerpo masculino en estado de descomposición que aún permanece bajo análisis forense, sin que se haya determinado su identidad ni las causas del deceso. Poco después, en el mismo río Tunjuelito pero en jurisdicción de Soacha, Cundinamarca, las autoridades encontraron otro cuerpo masculino con evidentes lesiones: tres heridas en la espalda, además de otras en la región escapular y en un brazo. El avanzado estado de descomposición de este cadáver dificulta su identificación, mientras los peritos continúan trabajando para esclarecer los hechos.
El tercer hallazgo ocurrió en Cúcuta, Norte de Santander, en el río Algodonar, donde fue recuperado el cuerpo sin vida de una menor de edad. La víctima fue identificada como Arianna, y su madre, Rosa Elena Páez Carrillo, relató que la última comunicación con su hija fue cuando la menor le dijo que estaba “haciendo unas vueltas”. La familia de la niña busca ayuda para cubrir los gastos funerarios, mientras las autoridades investigan las circunstancias de su muerte, que no presentaba heridas visibles.
Aunque la coincidencia temporal y geográfica con la desaparición de Yulixa Toloza generó especulación inicial, los análisis de sexo, edad y condiciones de cada cuerpo permitieron descartar cualquier vínculo. En el caso de Garzón, Huila, un reporte que alertaba sobre una mujer en situación de riesgo resultó ser falso: las autoridades confirmaron que “la señora se encuentra en buen estado de salud, sin ninguna afectación física de gravedad y bajo condiciones de normalidad”.
“La señora se encuentra en buen estado de salud, sin ninguna afectación física de gravedad y bajo condiciones de normalidad”
Autoridades, sobre el caso de Garzón, Huila
El contexto de la desaparición de Yulixa Toloza, quien fue víctima de un procedimiento estético ilegal, había puesto en alerta a las autoridades, que incluso vincularon inicialmente el hallazgo en Cúcuta con la posible huida de los presuntos responsables hacia Venezuela. Sin embargo, la confirmación de que la menor fallecida no tenía relación con Toloza cerró esa línea de investigación. Los casos de los cuerpos hallados en Bogotá, Soacha y Cúcuta siguen abiertos, y los equipos forenses trabajan para identificar a las víctimas y esclarecer las causas de cada muerte, mientras la comunidad espera respuestas ante estos trágicos episodios que marcaron los días de búsqueda de una mujer que finalmente fue encontrada sin vida en Apulo.
“Haciendo unas vueltas”
Rosa Elena Páez Carrillo, madre de la menor fallecida en Cúcuta












