El árbitro peruano Kevin Ortega desató la polémica en el estadio Morumbí, al pitar el final del partido entre São Paulo y Millonarios justo cuando los colombianos lanzaban un contraataque con clara opción de gol. Era el minuto 95 de los cinco de adición y Jorge Hurtado y Rodrigo Contreras corrían hacia el arco brasileño con solo un defensor por delante. El silbatazo interrumpió la jugada y dejó el marcador 1-1, un resultado que le sabe a poco al conjunto embajador, que necesitaba la victoria para superar al líder del Grupo C de la Copa Sudamericana.
El encuentro, correspondiente a la quinta fecha de la fase de grupos, tuvo un desarrollo intenso. São Paulo abrió el marcador al minuto 8 con un tanto de Luciano, en una jugada que el arquero de Millonarios, Diego Novoa, no pudo contener: un disparo de media distancia que se le escurrió entre las manos. Sobre el final del partido, Millonarios logró el empate gracias a Jorge Cabezas Hurtado, quien al minuto 80 definió tras una jugada individual que se desvió en Alan Franco. La ilusión creció cuando el árbitro sancionó un penal por falta de Doria sobre Alex Castro, pero Rodrigo Contreras lo falló al minuto 86, desperdiciando la oportunidad de darle la vuelta al marcador. Y cuando el equipo bogotano presionaba en busca del gol del triunfo, llegó la polémica decisión de Ortega, que detuvo el partido en pleno contragolpe.
Disculpas de Novoa y la cuenta regresiva
Diego Novoa, autor del error que le costó el primer gol a su equipo, utilizó sus historias de Instagram para expresar su pesar. “Siento mucho lo que pasó, me duele en el alma haberme equivocado, no tengo cómo justificar esa jugada”, escribió el arquero, antes de extenderse en sus disculpas: “Le pido disculpas a todos mis compañeros y a todas las personas que amamos a Millos y, de paso, les agradezco por ese esfuerzo tan grande para empatar el juego”. Novoa también enfatizó su compromiso con la camiseta: “Por poco y nos llevamos la victoria, los admiro y jamás duden de mi entrega. Estoy dispuesto a dejar la vida por estos colores. Hoy tuve un error y me duele mucho que pasara en este juego tan importante. Una vez más, mil y mil disculpas”.
“Siento mucho lo que pasó, me duele en el alma haberme equivocado, no tengo cómo justificar esa jugada.”
Diego Novoa, arquero de Millonarios
Con el empate, Millonarios suma ocho puntos en el Grupo C, ubicándose segundo detrás de São Paulo, que tiene nueve. El próximo partido será decisivo: el 26 de mayo de 2026 a las 5:00 p.m. (hora Colombia) recibirán a O’Higgins en Bogotá. Si los embajadores ganan, avanzarán como primeros a los octavos de final; si terminan segundos, deberán jugar un repechaje contra un tercero proveniente de la Copa Libertadores. La frustración en el vestuario es evidente, pero el equipo confía en resolver su clasificación en casa. Mientras tanto, la polémica arbitral sigue siendo el centro de las conversaciones entre los aficionados, que aún no digieren el pitazo final que, según ellos, les arrebató una victoria épica.












