La reciente muerte de Totó la Momposina, cuyo nombre de pila era Sonia María Bazanta Vides, ha conmovido al mundo de la música y ha puesto de relieve cómo su obra trascendió fronteras décadas atrás. Varias de las canciones de la legendaria cantante colombiana fueron sampleadas por artistas internacionales del hip hop, la electrónica y el pop urbano, proyectando los ritmos folclóricos de la Costa Caribe en escenas globales. El álbum “La Candela Viva”, lanzado en 1993 bajo el sello Real World Records de Peter Gabriel, se consolidó como la principal fuente de estos fragmentos vocales y percusivos que luego fueron integrados en producciones de Estados Unidos, Suiza y Colombia.
Entre los sampleos más destacados figura el del rapero 50 Cent, quien en 2005 incluyó un fragmento de “La Verdolaga” en el tema “Get Down” de su álbum “The Massacre”. Diez años después, Jay-Z retomó la misma canción para “Blue’s Freestyle/We Family”, bonus track de su disco “4:44” de 2017, acompañado por su hija Blue Ivy Carter. En 2007, Rich Boy sampleó “La Verdolaga” en “Get To Poppin”, tema que alcanzó el puesto número 3 en la lista Billboard 200. En el ámbito de la electrónica, el productor suizo Michel Cleis creó en 2009 el clásico de la escena ibicenca “La Mezcla”, basado en “Curura” y “El Pescador”. Timbaland también utilizó sin acreditar fragmentos de “Curura” en “Indian Flute”, parte del proyecto “Under Construction Part II” con Magoo. Más recientemente, en 2019, Major Lazer y J Balvin fusionaron “Curura” en “Que Calor”, y en 2024 el trío conformado por Sevdaliza, Pabllo Vittar y Yseult lanzó “Alibi”, con sample de “Rosa”, canción que aparece acreditada en las plataformas de streaming.
Un legado que trasciende generaciones
El interés internacional por “La Candela Viva” no se limitó a los grandes nombres del pop y el hip hop. Productores colombianos como Funk Tribu, nombre artístico de Eduardo José Montañez Sánchez, han incorporado mezclas de “El Pescador” en sus presentaciones de house y tech house. Por su parte, Mario Ochoa recuperó una grabación de 1993 de Totó para su éxito “Habla Con La Luna”, que se convirtió en un referente del circuito electrónico nacional. La muerte de Totó la Momposina, ocurrida en los últimos días, ha reavivado el debate sobre la importancia de preservar y difundir el bullerengue, la cumbia y demás ritmos afrocolombianos que ella defendió durante más de cinco décadas. Su voz, ahora sampleada por artistas de distintas generaciones, sigue sonando en pistas de baile y audífonos de todo el mundo, demostrando que la herencia musical de Colombia tiene un alcance que trasciende el tiempo y las fronteras.












