La fórmula vicepresidencial del Pacto Histórico, Aida Quilcué, respondió de manera contundente al expresidente Álvaro Uribe Vélez luego de la controversia ocurrida en Llanogrande, municipio de Rionegro, Antioquia, donde un grupo de manifestantes intervino el muro de entrada a su residencia con pintura alusiva a los falsos positivos. A través de su cuenta oficial en X, Quilcué afirmó que “la memoria no se borra con un rodillo”, en alusión directa al expresidente, a quien también le recordó que “la memoria de los 7.837 jóvenes asesinados en los falsos positivos durante su gobierno sigue viva en las madres, padres, hermanos, hijos, amigos y comunidades que aún esperan verdad, justicia y encontrar los cuerpos de sus seres queridos, muchos de ellos enterrados en fosas comunes”.
El incidente se desencadenó cuando Uribe denunció que un grupo numeroso de personas, coordinadas –según él– por el representante electo Hernán Muriel y el candidato presidencial Iván Cepeda, intentó grafitiar el muro de su propiedad, lo que lo obligó a suspender su agenda en Medellín y regresar a su casa. El expresidente reportó que uno de sus acompañantes resultó herido superficialmente tras un forcejeo con los manifestantes. En su cuenta de X, Uribe escribió: “Suspendí la agenda de Medellín y voy de regreso a la casa porque un grupo numeroso se ha agolpado cerca de la puerta. Están dirigidos por un parlamentario electo de apellido Muriel”. Además, responsabilizó a Iván Cepeda y al presidente Gustavo Petro de fomentar la polarización, y aseguró que una llamada telefónica entre los manifestantes y Cepeda interrumpió un intento de diálogo entre su equipo y los protestantes.
Arte como memoria, no como vandalismo
Frente a esas acusaciones, Aida Quilcué, quien es la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, defendió la intervención artística como un acto de memoria colectiva. “El arte no es vandalismo; es memoria, dignidad y el grito colectivo de un país que se resiste al olvido. Intentar censurar un mural no tapa la verdad ni silencia el dolor de miles de familias colombianas”, señaló en su cuenta de X. La candidata también subrayó que “por más pintura que se use, la verdad seguirá hablando, porque un pueblo que recuerda jamás permitirá que la memoria sea enterrada”, y cerró su intervención con una frase cargada de emoción: “¡Las cuchas siempre tuvieron la razón y el pueblo NO olvida!”.
“La memoria no se borra con un rodillo, señor Álvaro Uribe Vélez”
Aida Quilcué, fórmula vicepresidencial del Pacto Histórico
La controversia en Llanogrande se enmarca en el debate nacional sobre los falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales de civiles presentadas como bajas en combate, ocurridas principalmente durante el primer gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010). La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) investiga estos hechos en el Macrocaso 03, y el presidente Gustavo Petro actualizó la cifra de víctimas a 7.837, ampliando el período de análisis de 1990 a 2016. Durante la jornada, el gobernador de Antioquia, Julián Andrés Rendón, y otras figuras públicas acudieron al lugar para mediar en la situación. Mientras Uribe insiste en que se trató de una provocación planificada, Quilcué y el Pacto Histórico defienden el derecho a la memoria y a la protesta pacífica, insistiendo en que la verdad sobre los crímenes de Estado no puede ser censurada con un rodillo.












