El Congreso de la República hundió el proyecto de ley Borrón y Cuenta Nueva 2.0 al no agendarlo para debate en la presente legislatura, dejando sin alivio a cerca de siete millones de colombianos que hoy figuran reportados en centrales de riesgo como Datacrédito. El representante a la Cámara Alejandro Ocampo, promotor de la iniciativa, denunció que la Mesa Directiva de la Cámara de Representantes omitió incluir el proyecto en el orden del día desde agosto de 2025, pese a los múltiples llamados para su discusión en plenaria. Según Ocampo, detrás de esta omisión operó un fuerte lobby del sector financiero, representado por Asobancaria, que habría ejercido presiones para frenar la iniciativa.
Una segunda oportunidad financiera que se esfumó
El proyecto Borrón y Cuenta Nueva 2.0 buscaba otorgar una segunda oportunidad a deudores morosos mediante la reducción del tiempo de permanencia de los reportes negativos en las centrales de riesgo, pasando de los actuales cuatro años a solo seis meses. Además, proponía una amnistía para quienes pagaran sus deudas durante los primeros doce meses de vigencia de la ley: en ese caso, los reportes negativos se eliminarían en apenas dos meses. Ocampo explicó que la iniciativa también contemplaba beneficios específicos para créditos educativos, permitiendo que los deudores salieran de mora tras pagar seis cuotas consecutivas de acuerdos de pago, aunque quedara un saldo pendiente. «A la Mesa Directiva no le importaron siete millones de colombianos que hoy están reportados en Datacrédito, algunos de ellos injustamente, algunos por 500 pesos, por 5.000 o por 10.000 pesos», afirmó el congresista.
El antecedente de esta frustrada iniciativa es la Ley 2157 de 2021, el primer intento de alivio crediticio, que proyectaba beneficiar a 16 millones de colombianos pero solo logró que 1,7 millones limpiaran su historial, en gran parte por la falta de difusión y la resistencia del sector financiero. Ahora, con el hundimiento del Borrón y Cuenta Nueva 2.0, se estima que más de cinco millones de colombianos que podrían haberse acogido a la amnistía total quedan sin posibilidad de acceder a créditos, vivienda o empleo debido a reportes negativos que, en muchos casos, corresponden a deudas mínimas. Ocampo no dudó en señalar a la Mesa Directiva: «Fue más fuerte el lobby de Asobancaria que la necesidad del pueblo colombiano», y concluyó que «la Mesa Directiva le jugó a la banca en Colombia».
«A la Mesa Directiva no le importaron siete millones de colombianos que hoy están reportados en Datacrédito, algunos de ellos injustamente, algunos por $500, por $5.000 o por $10.000»
Alejandro Ocampo, representante a la Cámara
Datacrédito, la central de riesgo crediticio más importante del país administrada por Experian, mantiene hoy a millones de ciudadanos con reportes negativos que les impiden acceder al sistema financiero formal. La falta de agenda legislativa para el proyecto, denunció Ocampo, «perpetuó la exclusión» de quienes, pese a haber saldado sus deudas o tener obligaciones ínfimas, continúan siendo considerados morosos. Mientras tanto, el Congreso cierra la legislatura sin dar respuesta a una de las demandas sociales más sentidas en materia de inclusión financiera, dejando en vilo la posibilidad de que millones de colombianos puedan reconstruir su historial crediticio y reintegrarse a la vida económica del país.












