La senadora María Fernanda Cabal confirmó este miércoles 20 de mayo su ruptura definitiva con el partido Centro Democrático, luego de trece años de militancia, y anunció la creación de un nuevo movimiento político de derecha que, por ahora, se denomina “nueva derecha”. A través de sus redes sociales, la congresista propuso que sean sus propios seguidores quienes elijan el nombre definitivo de la colectividad mediante una votación abierta, en un intento por capitalizar el descontento de un sector del electorado que, según ella, se siente huérfano de representación auténtica y cansado de la política tradicional.
La decisión se gestó tras la elección de Paloma Valencia como candidata presidencial única del Centro Democrático, un proceso que Cabal y su esposo, José Félix Lafaurie, calificaron como “viciado” y “fraudulento”. La senadora sostiene que el partido fundado por Álvaro Uribe se ha movido hacia un “centro político” que no reconoce y que ha sido infiel a los principios de derecha que alguna vez lo caracterizaron. Por ello, su salida será diferida hasta culminar su periodo en el Senado para evitar sanciones por doble militancia, mientras que Lafaurie ya se retiró en solidaridad con ella.
Una lideresa con alta exposición digital
Cabal, quien se autodenomina “la senadora más votada sin ser cabeza de lista”, asegura tener un alcance altísimo mensual en redes sociales sin inversión económica en pauta. “Es distinta la política a cuando usted comercializa un producto”, afirmó la congresista al explicar que su base de apoyo no responde a lógicas de mercado sino a una conexión directa con ciudadanos que se sienten crucificados por ser “frenteros y auténticos”. La parlamentaria busca recoger a esa masa de personas apáticas a la política, que según ella “sienten que la política lo único que los va a hacer es afectar, que si ellos votan o no, pues da igual, van a seguir igual de fregados”.
El nuevo movimiento, cuyos detalles organizativos aún se están definiendo, pretende ser una alternativa tanto a la “izquierda rotuladora” como a la “socialdemocracia” que, en opinión de Cabal, representa ahora el uribismo. La senadora se distanció personal y políticamente del expresidente Álvaro Uribe, aunque aclaró que no hay resentimiento sino una diferencia ideológica definitiva. “Creé un grupo para poner el nombre, pero que la gente misma lo decida. Ya teniendo una lista, que la estamos conformando, que la gente vote, que sea el nombre que identifique a ese ciudadano que va a ser miembro de un partido de derecha, de una nueva derecha”, declaró Cabal.
“Creé un grupo para poner el nombre, pero que la gente misma lo decida. Ya teniendo una lista, que la estamos conformando, que la gente vote, que sea el nombre que identifique a ese ciudadano que va a ser miembro de un partido de derecha, de una nueva derecha.”
María Fernanda Cabal, senadora
El impacto de esta ruptura trasciende las divisiones internas de la colectividad uribista. Cabal busca convertirse en la voz de aquellos colombianos que, según su diagnóstico, han sido marginados por un sistema político que premia la moderación sobre la claridad ideológica. Con una carrera construida en las redes y en el Congreso, la senadora apuesta por un movimiento que capitalice el desencanto con la política tradicional y que le permita disputar el liderazgo de la derecha colombiana por fuera del partido que la vio nacer políticamente. Mientras tanto, el Centro Democrático deberá enfrentar la salida de una de sus figuras más visibles y polarizadoras, en medio de un proceso electoral que ya muestra las primeras fisuras en el otrora monolítico uribismo.












