En una audiencia de legalización de captura realizada el 20 de mayo de 2026, la Fiscalía reveló detalles escalofriantes sobre el encubrimiento del crimen de Yulixa Toloza, la mujer de 52 años que falleció tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético no autorizado en Bogotá. Dos ciudadanos venezolanos, Jesús Alberto Hernández Morales y Kelvis Daniel Sequera Delgado, son procesados por ocultar el vehículo utilizado para trasladar a la víctima fuera de la capital, un Chevrolet Sonic gris con placas UCQ-340, que terminó en un parqueadero tras recibir órdenes vía WhatsApp y TikTok.
Según la investigación, el 15 de mayo de 2026, María Fernanda Delgado Hernández —dueña del centro Beauty Láser, ubicado en el barrio Venecia de Bogotá— contactó desde Venezuela a Hernández Morales, quien es su tío, y a Sequera Delgado para que retiraran el automóvil de la casa de Yaneth Montagut Guerrero, ubicada en el municipio de Los Patios, Norte de Santander. La Fiscal indicó que ambos acusados recibieron 800.000 pesos colombianos para cubrir gastos de transporte, alimentación y hospedaje, con la misión de llevar el vehículo a un sitio seguro y así borrar las huellas del macabro suceso.
La ruta del encubrimiento
El cuerpo de Yulixa Toloza fue hallado el 19 de mayo de 2026 en un corredor vial entre Apulo y Anapoima, en Cundinamarca, después de que la mujer desapareciera la noche del 13 de mayo. La Fiscalía confirmó que, inicialmente, la víctima fue sacada de Bogotá en ese mismo Chevrolet Sonic, que luego fue custodiado por Montagut Guerrero por instrucciones de Delgado Hernández. “Dentro de este vehículo, inicialmente, se realiza un recorrido con la víctima, quien es sacada”, señaló la fiscal del caso durante la audiencia, agregando que “se ordena mediante diferentes comunicaciones vía WhatsApp y vía mensajes internos por la plataforma TikTok, en donde se indica que este vehículo debe ser ubicado en otro sitio; debe ser recogido de la casa de la señora Yaneth Montagut Guerrero”.
«Jesús Alberto Hernández establece que recibió aproximadamente la suma de $800.000, entregados a través de un familiar (…), que correspondían a gastos de transporte, alimentación y hospedaje para realizar la diligencia encomendada»
Fiscal del caso
Hernández y Sequera, quienes se encontraban en Venezuela en el momento de los hechos, ahora enfrentan cargos por encubrimiento por favorecimiento y ocultamiento, así como por alteración de elementos materiales probatorios. Ambos están en audiencia mientras que los principales responsables —María Fernanda Delgado Hernández, Edinson Torres Sarmiento, también dueño del centro, y el falso cirujano Eduardo David Ramos— ya fueron capturados en Venezuela. Torres y Delgado habían huido al país vecino tras la muerte de Yulixa, y Ramos es señalado como quien realizó la lipólisis láser sin autorización, lo que desencadenó el fatal desenlace.
Un caso que cruza fronteras
El impacto de este crimen ha puesto en evidencia una red de encubrimiento que operó entre Colombia y Venezuela, utilizando medios digitales para coordinar la desaparición de pruebas. El vehículo, que inicialmente estaba en poder de Yaneth Montagut Guerrero —quien lo cuidaba por indicaciones de Delgado—, fue trasladado a un parqueadero por Hernández y Sequera, quienes sabían que estaba implicado en la desaparición de la víctima, según la Fiscalía. El cuerpo de Yulixa Toloza fue identificado por Medicina Legal, y el caso continúa generando conmoción por la crudeza de los hechos: una muerte evitable tras una cirugía estética clandestina, seguida de una operación para borrar las evidencias.












