Enfrentamientos armados entre las comunidades Misak Guambia y Nasa Pitayó en la zona rural de La Ensillada, municipio de Silvia, Cauca, dejaron al menos una persona fallecida y varios heridos durante la madrugada del jueves. El Gobierno Nacional movilizó tropas del Ejército y la Policía para restablecer la seguridad en la región, mientras que el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, hizo un llamado urgente al diálogo para evitar una escalada del conflicto territorial que enfrenta a estos dos pueblos indígenas.
La víctima mortal fue identificada como Luis Enrique Tunubalá, una autoridad de la comunidad Misak, cuyo fallecimiento reactivó las tensiones en un área donde convergen disputas históricas por la tierra. Las autoridades indígenas Misak sostienen que las tierras en controversia han sido habitadas, cuidadas y usufructuadas tradicionalmente por su pueblo, mientras que el resguardo Nasa de Pitayó reclama también derechos ancestrales sobre el mismo territorio. El número de heridos aún no cuenta con un balance oficial, y persiste la incertidumbre sobre la magnitud del choque entre comuneros de ambos bandos.
Llamados al diálogo y presencia de disidencias
En declaraciones a la prensa, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, afirmó que se tienen activadas todas las capacidades de la Fuerza Pública para garantizar la seguridad en el área, pero enfatizó que el primer curso de acción debe ser la sensatez y la sabiduría ancestral de las propias comunidades para resolver sus diferencias de manera pacífica. Sánchez también propuso la intervención de una delegación humanitaria conformada por la Gobernación del Cauca, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y la Iglesia católica para intermediar en el conflicto.
“Tenemos activadas las capacidades de la Fuerza Pública para restablecer la seguridad en la zona rural de Silvia, Cauca debido a los enfrentamientos entre comunidades Misak Guambia y Nasa Pitayó”.
Pedro Arnulfo Sánchez, ministro de Defensa
El ministro también reveló que en la región delinque una estructura de disidencias de las Farc, cuyo cabecilla conocido como alias “David o mi Pez” fue capturado hace pocos días. La presencia de estos grupos armados, que estarían reclutando en la zona, agrava el panorama y eleva el riesgo de que el conflicto intercomunitario sea aprovechado por actores externos.
Por su parte, la exsenadora Aída Quilcué, quien fue fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, atribuyó el episodio a un conflicto territorial que “viene desde hace años y que no se ha logrado superar”. En un mensaje público, Quilcué pidió de manera urgente al Gobierno colombiano el envío de una comisión de alto nivel integrada por los ministerios del Interior y Agricultura, la Agencia Nacional de Tierras y demás entidades con capacidad de decisión para contribuir a resolver la situación.
“Pido también de manera urgente al Gobierno colombiano para que desde ya hagan presencia en el Cauca una comisión de alto nivel: ministro del Interior, ministra de Agricultura, Agencia Nacional de Tierras y todos quienes contribuyan a salir de esta situación difícil. Pido también de manera urgente para que las autoridades de las dos partes acudan al diálogo. Busquemos todos los mecanismos de diálogo para buscar las soluciones a este conflicto”.
Aída Quilcué, exsenadora y fórmula vicepresidencial
El llamado al diálogo se ha convertido en la principal salida institucional para evitar que la disputa territorial, que ya cobró una vida, derive en enfrentamientos más amplios. Mientras tanto, las comunidades Misak y Nasa permanecen en alerta y la Fuerza Pública mantiene su despliegue en Silvia, a la espera de que los mecanismos de mediación logren confluir en una solución pacífica que ponga fin a décadas de tensiones sin resolver.












