# Tras cirugía estética, en clínica clandestina de Bogotá pidieron un pastor en vez de auxilio médico

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Mientras Yulixa Toloza, de 52 años, se debatía entre la vida y la muerte tras una cirugía estética en el centro clandestino Beauty Láser, ubicado al sur de Bogotá, la orden que se escuchó no fue pedir una ambulancia, sino «llamar al pastor». Así lo relató Cindy Carvajal, una paciente de 34 años proveniente de Montería que vivió en carne propia el horror de ese lugar. Carvajal, quien llegó al establecimiento el viernes 8 de mayo de 2026 para someterse a una lipólisis láser con transferencia a glúteos, presenció el ingreso en mal estado de Toloza el 13 de mayo, entre las 4:00 y 5:00 de la tarde, y escuchó cómo una voz femenina alterada repetía: «Llamen al pastor, llamen al pastor». En lugar de auxilio médico, lo que siguió fue el abandono.

El macabro episodio comenzó cuando Carvajal, tras conocer Beauty Láser por Instagram, pagó 6 millones 80 mil pesos en efectivo por un paquete que incluía la cirugía, masajes posoperatorios, exámenes y el alojamiento en el mismo edificio. La intervención se realizó el martes 12 de mayo a las 12:00 del mediodía en el tercer piso del inmueble. Antes de la operación, un hombre que se identificó como Eduardo David Ramos, alias «The Rosado», y se presentó como anestesiólogo, le dijo: «Soy fulano de tal, anestesiólogo, te vamos a poner anestesia local y sedación». Durante el procedimiento, Ramos le advirtió: «No te muevas porque te pueden perforar». La sedación llevó a Carvajal «al borde de la inconsciencia», con una disminución alarmante de sus signos vitales, según el relato del propio personal. La operación estuvo a cargo de tres personas: el anestesiólogo, un cirujano no identificado y una enfermera. Al final, le informaron que la transferencia a glúteos no se había realizado porque «la grasa salió contaminada, o sea, salió moho».

La noche del horror

Carvajal pasó la noche en un apartamento de tres habitaciones en el segundo piso del mismo edificio, sin vigilancia clínica alguna. Al día siguiente, el 13 de mayo, entre las 4:00 y 5:00 de la tarde, vio cómo ingresaban a Yulixa Toloza «guindada de los pies». Pronto escuchó gritos y la orden de llamar a un pastor. Horas después, cuando preguntó por el paradero de Toloza, María Fernanda Delgado, dueña de Beauty Láser, le respondió por WhatsApp: «No, la chica se fue desde las siete, yo qué voy a saber para dónde se fue». La realidad era otra: Toloza había fallecido o estaba en estado crítico, pero a Carvajal la dejaron encerrada y sin asistencia. Amigas de Toloza, desesperadas, lanzaron piedras a la ventana del apartamento para preguntarle a Carvajal qué sucedía. Ellas mismas le sugirieron que pidiera auxilio fingiendo ahogo para que la sacaran del lugar.

La situación se volvió insostenible. Cerca de las 7:00 de la mañana del 14 de mayo, bomberos ingresaron al apartamento rompiendo la puerta. Carvajal fue trasladada en ambulancia a la clínica Paradero, donde solo le detectaron taquicardia producto del susto. Recibió alta a las 5:00 de la tarde del mismo día y pudo regresar a Montería dos o tres días después. «Hubiese podido ser una víctima más», declaró Carvajal al medio Más Allá del Silencio, visiblemente consternada.

«Llamen al pastor, llamen al pastor»

Voz femenina alterada escuchada por Cindy Carvajal tras el ingreso de Yulixa Toloza

Un centro clandestino sin control

Beauty Láser operaba como un centro estético clandestino que realizaba cirugías y alojaba a las pacientes en el mismo edificio, sin las condiciones médicas adecuadas. Cindy Carvajal nunca vio en persona a la dueña, María Fernanda Delgado; toda comunicación fue por WhatsApp. Solo vio a Edinson Torres, esposo de Delgado, abriendo la puerta. La paciente firmó documentos sobre la lipólisis láser con transferencia a glúteos, pero la transferencia no se realizó por la supuesta grasa «contaminada con moho». El caso está siendo investigado por las autoridades, mientras que los empleados del centro han sido señalados en redes sociales. Lo que ocurrió en Beauty Láser no solo le costó la vida a Yulixa Toloza, sino que estuvo a punto de cobrarse otra víctima: Cindy Carvajal, que hoy cuenta su historia para advertir a quienes buscan procedimientos estéticos a bajo costo.

El costo diario del hospedaje en el apartamento era de 60 mil pesos, una cifra irrisoria para lo que implicaba. La cirugía de Carvajal se había realizado el martes 12 de mayo a las 12:00 del mediodía. El ingreso de Toloza ocurrió el 13 de mayo entre las 4:00 y 5:00 de la tarde. Los bomberos lograron ingresar el 14 de mayo cerca de las 7:00 de la mañana, y Carvajal recibió alta a las 5:00 de la tarde de ese mismo día. Ahora, desde Montería, Cindy intenta rehacer su vida, mientras la justicia avanza en un caso que ha estremecido a Colombia.

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