Edisson Andrés Noreña García de Villamaría, Caldas obtuvo el primer puesto del concurso en el cual participaron 50 mieles de Latinoamérica. Congreso que se realizó en el Valle del Cauca en la Universidad Santiago de Cali, del 20 al 23 de mayo.
“Gracias a la floración, a las abejas y su trabajo arduo en las colmenas que tengo, pude llevar la miel. Trabajo con apicultura hace 3 años, gracias al proyecto ´Fortalecimiento productivo de la cadena apícola´ de la Secretaría de Agricultura de la Gobernación de Caldas y a la Corporación para el Desarrollo de Caldas” afirmó el ganador.
Su interés por la miel y el mundo de las abejas nació por una pasantía que realizó en Estados Unidos con miel de maple. Ahora tiene 16 colmenas en el municipio de Villamaría, utiliza todas las buenas prácticas apícolas, uno de los aspectos por resaltar es la floración silvestre de alta montaña que rodea las colmenas, pues se da una miel que llega a ser 90% orgánica y que está ubicada a 2400 metros sobre el nivel del mar, lo cual hace que dé unas notas florales en el producto.

La miel fue evaluada por 6 jueces de Latinoamérica; Pablo Maessen, Profesor de apicultura de Argentina, Jorge Toro, Administrador y Desarrollador Apícola de Chile y por los colombianos, José Tapiero, Ingeniero Agroindustrial, Kevin Fernando Romero, Biólogo, Ana María Arroyave, Gerente General de Apícola Arroyave y Margarita María Mazo, Médica veterinaria.
¿Cómo lograr una miel con esta calidad?
Edisson afirmó que “trabajo con abejas apis mellífera; la llamada africanizada, un hibrido que llegó al país en los años 80. Todo se da gracias al trabajo arduo, el compromiso, tener la apicultura como una actividad productiva primaria y darle toda la importancia que se merece. Yo soy muy juicioso voy una vez a la semana o dos veces, lo cual hace que las abejas estén más fortalecidas, las buenas prácticas implementadas en el apiaro también influyen en la calidad de la miel y la floración silvestre de alta montaña”.
Fuente: ACOPI Manizales












