En una reveladora entrevista concedida a la revista Semana, Ana Lucía Pineda, esposa del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, aseguró que la pareja tiene un plan de retorno a Italia en caso de que el aspirante no logre ganar las elecciones presidenciales en Colombia. Pineda, administradora de empresas, explicó que ambos ya tienen una vida resuelta en el exterior y que, si pierden, simplemente regresarán a su rutina anterior.
La declaración se produce a pocos días de los comicios, en un momento en que la atención pública se centra en las propuestas de los candidatos. De la Espriella, quien busca suceder al presidente Gustavo Petro, tomó la decisión de postularse hace aproximadamente un año y medio, cuando la pareja residía en Italia. Según relató el propio candidato, fue él quien comunicó su aspiración a su esposa mientras llevaban lo que describieron como una “vida perfecta” en el país europeo.
Las razones detrás de la candidatura
En sus declaraciones, Abelardo de la Espriella justificó su decisión de lanzarse a la contienda electoral asegurando que el país se encuentra “enredado” y que ninguno de los otros candidatos tendría el valor para tomar las medidas necesarias. “Hace un año y medio (2024) viviendo en Italia, yo la senté un día y le dije: ‘Mi amor, decidí que voy a aspirar a la presidencia’. Me dijo: ‘Pero ¿Cómo así y tal? Tenemos la vida perfecta’. Y yo le dije: ‘Mi amor, el país está enredado y ahí ninguno de esos candidatos que está ahí se va a atrever a hacer lo que hay que hacer’”, afirmó De la Espriella.
“Y bueno, y si perdemos, no pasa nada, porque ya tenemos una vida resuelta, vivimos maravilloso, trabajamos juntos, nuestros hijos, estamos en otro país, si queremos vamos a Colombia, si no, no”
Ana Lucía Pineda, esposa del candidato presidencial Abelardo de la Espriella
Pineda, quien inicialmente dudó ante la inesperada noticia, finalmente brindó su respaldo incondicional a la aspiración de su esposo. La pareja trabajaba junta en Italia y tienen hijos, lo que, según sus propias palabras, configura un panorama de estabilidad y bienestar al que podrían acogerse nuevamente si los resultados electorales no les favorecen. Las declaraciones han generado diversas reacciones en el espectro político, alimentando el debate sobre el compromiso de los candidatos con el país que aspiran a gobernar.












