Un reciente informe del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana encendió las alarmas sobre la falta de profundidad técnica en las propuestas económicas de tres de los principales aspirantes a la Presidencia de Colombia para el período 2026-2030. El análisis concluyó que los candidatos Iván Cepeda, del Pacto Histórico; Abelardo de la Espriella, independiente; y Paloma Valencia, del Centro Democrático, no presentan propuestas tributarias estructurales sobre beneficios fiscales en sus programas de gobierno. Además, los documentos carecen de detalles cruciales sobre el impacto fiscal, el recaudo esperado y los mecanismos de ejecución, lo que, según los expertos, impide una evaluación rigurosa de su viabilidad.
El estudio, liderado por Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal, se dio a la tarea de ordenar y clasificar las propuestas tributarias contenidas en los programas oficiales de campaña: “Programa de Gobierno 2026-2030” de Cepeda, “Primeras 13 propuestas para reconstruir la patria milagro” de De la Espriella, y “111 puntos del plan de gobierno” de Valencia. La conclusión unánime fue que ninguno de los tres candidatos aborda cambios concretos sobre el IVA, los aportes a salud y pensiones, o el gravamen a los movimientos financieros. Tampoco se encontraron reformas estructurales en materia de tributos subnacionales, un tema crítico en el actual debate sobre la descentralización fiscal del país.
Propuestas sin estimaciones ni enfoque social
El informe subraya una ausencia total de estimaciones detalladas sobre el impacto fiscal y el recaudo que generarían las medidas anunciadas. Mauricio Salazar explicó que el trabajo se centró en organizar lo que está “en el papel” dentro de los programas, sin que se pudiera encontrar un nivel de precisión mínima para evaluar el alcance real. “En el papel”, afirmó el director, se buscó clasificar las iniciativas para que la ciudadanía pudiera identificar los enfoques fiscales de cada aspirante, pero la falta de detalle impide un análisis serio.
Iván Cepeda propone fortalecer el recaudo bajo criterios de equidad y progresividad, combatir la evasión y vincular al sector privado mediante obras por impuestos. También sugiere incentivos focalizados para empresas que contraten jóvenes certificados, sin definir qué significa exactamente “joven certificado”. Sin embargo, su programa no incluye medidas concretas sobre impuestos territoriales ni proporciona estimaciones de recaudo. Por su parte, Abelardo de la Espriella centra su oferta en la simplificación regulatoria y la reducción de cargas tributarias para empresas, con incentivos para inversión privada, el sector cultural y eventos con impacto turístico, así como para ciencia, tecnología e innovación vinculadas con la educación pública. No obstante, el plan carece de descripciones sobre su implementación y no menciona los efectos fiscales concretos. Finalmente, Paloma Valencia plantea bajar el impuesto sobre la renta empresarial, reducir el impuesto de renta para pequeños empresarios, eliminar el impuesto al patrimonio, crear zonas francas agroindustriales y reducir el impuesto predial territorial. A pesar de la claridad en algunas de sus metas, el programa no ofrece detalles sobre cómo se ejecutarían estas rebajas ni presenta estimaciones fiscales que permitan medir su verdadero impacto en las finanzas públicas.
«En el papel»
Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana
El contexto de la investigación revela que Colombia es, según estudios internacionales, uno de los países más complejos para pagar impuestos, una realidad que el informe menciona a propósito de la propuesta de simplificación de Abelardo de la Espriella. A pesar del creciente debate sobre la descentralización fiscal y el fortalecimiento de las finanzas regionales, solo Valencia aborda tangencialmente el tema al proponer una reducción del impuesto predial, sin que ninguna de las campañas presente reformas estructurales a los tributos subnacionales. El informe también detectó que ninguna de las tres propuestas incorpora un enfoque étnico o de género en materia tributaria, un vacío significativo en un país con profundas desigualdades. La conclusión del Observatorio es contundente: el nivel de precisión de los programas es insuficiente para que los ciudadanos y los mercados puedan evaluar el alcance real de las medidas anunciadas, lo que deja un manto de incertidumbre sobre el futuro fiscal de la nación.












