Ana Karina Soto, reconocida presentadora de Noticias RCN, rompió el silencio sobre uno de los episodios más dolorosos de su vida: la filtración de un video íntimo grabado sin su consentimiento por su expareja en 2007. En una reciente entrevista con el anfitrión Felipe Peña en el pódcast «Se siente bien», Soto relató los pormenores de aquella grabación que tuvo lugar durante las fiestas de Pasto, Nariño, y la posterior difusión del material como represalia tras el fin de una relación que duró apenas diez meses. La presentadora, proveniente de una familia conservadora, describió el hecho como una violación de su privacidad cometida por un abusador.
Tras la divulgación del video, Soto enfrentó un intenso escarnio público. Aunque en 2007 no existían las redes sociales, las burlas y los comentarios crueles se propagaron a través de la radio y las revistas de la época. La presentadora confesó que, atemorizada por no saber cómo reaccionar ante posibles agresiones o burlas en la calle, optó por un aislamiento voluntario que se prolongó por un año entero. «Yo decía, ‘si salgo y me encuentro con una situación de agresión o de burla, pues no sé cómo vaya a reaccionar… entonces prefiero quedarme en mi casita encerradita en mi burbujita y esperar a que todo esto pase’», relató Soto. Durante ese periodo, su rutina se redujo a trasladarse del noticiero a su casa y de la casa al noticiero, evitando cualquier exposición pública que pudiera reavivar el dolor.
El apoyo inesperado que marcó la diferencia
En medio de la crisis, Soto encontró un apoyo fundamental en su entorno laboral y familiar. Noticias RCN respaldó a la presentadora, sus padres nunca le hicieron reclamos y sus amigas estuvieron a su lado. Pero uno de los gestos más conmovedores vino de un camarógrafo del canal, identificado como Juanito, quien era operador de grúa. «Tú no te alcanzas a imaginar todo lo que yo lloré en esa iglesia. O sea, fueron tres horas y él al lado mío, los dos solitos. Lloré, lloré, lloré hasta que como que ya me calmé. Fue superlindo porque además no hubo necesidad de hablar de nada ni que me dijera nada. Él simplemente me abrazó. Yo le di las gracias», narró Soto, recordando cómo Juanito la llevó a una iglesia cristiana donde pudo desahogarse durante tres horas en un abrazo silencioso.
«Era mi novio, me graba sin mi autorización, sin mi permiso. Yo no tenía ni idea».
Ana Karina Soto, presentadora
El punto de inflexión llegó gracias a la intervención de su colega Carolina Cruz, quien le recomendó contactar a un profesional de la salud mental. «Me hizo unas terapias superchéveres, me mandó unas goticas para poder dormir, para los nervios, para la ansiedad y ya poco a poco fue pasando y ya lo superé», recordó Soto sobre el especialista que la atendió. La combinación de apoyo profesional y el respaldo de quienes la rodeaban le permitió salir adelante. Soto no ofreció detalles sobre si existió un proceso legal contra su expareja, pero dejó claro que aquel episodio, aunque doloroso, quedó atrás. La presentadora cerró su relato con un mensaje de superación, demostrando que incluso las heridas más profundas pueden sanar cuando se cuenta con el apoyo adecuado y la valentía para buscar ayuda.












