En una reveladora entrevista radial, el candidato presidencial Miguel Uribe Londoño rompió el silencio político y el luto familiar para afirmar que no apoyará “bajo ninguna circunstancia” a la senadora y también candidata Paloma Valencia, al tiempo que reveló que su hijo, el fallecido senador Miguel Uribe Turbay, murió “atormentado” por el trato que recibió dentro del Centro Democrático. Las declaraciones, emitidas en Blu Radio, marcan una ruptura definitiva no solo con Valencia sino con el expresidente Álvaro Uribe, con quien, según confesó, no se comunica desde el mes de enero.
El detonante de la crisis, según relató Uribe Londoño, se originó en abril pasado durante un evento político en la Plaza Mayor de Medellín, donde su hijo congregó a más de 8.000 personas. Ese despliegue de apoyo popular habría generado roces dentro del partido, específicamente con figuras femeninas de la colectividad. “Esas mujeres se molestaron mucho”, aseguró el candidato, en referencia directa a Paloma Valencia y a la senadora María Fernanda Cabal, a quienes acusó de haber señalado a su hijo de “mafioso” y de estar “financiado por los paramilitares”.
“Miguel murió atormentado”
Con una voz cargada de dolor, Uribe Londoño detalló que el acoso y las presiones dentro del partido fueron constantes y que su esposa, María Claudia Daza, fue testigo del malestar que consumía al senador antes de su magnicidio. “No, no bajo ninguna circunstancia. Es que a mí no se me puede olvidar. Miguel murió atormentado”, respondió de manera tajante cuando se le consultó sobre una posible alianza con Paloma Valencia. El candidato afirmó que, según su estimación, el 80% de la militancia del Centro Democrático respaldó el acto político de su hijo en Medellín, lo que contrasta con el trato que, según denuncia, recibió de la cúpula del uribismo.
En medio de la desolación política, Uribe Londoño también se refirió a su distanciamiento con el expresidente Álvaro Uribe, con quien su relación se ha enfriado al punto de no tener contacto desde inicios de año. De cara a la segunda vuelta electoral del 31 de mayo, el candidato aseguró que no ha retomado contactos con Abelardo de la Espriella para una posible alianza, dejando claro que cualquier negociación estará supeditada a honrar el legado de su hijo. “Primero pondré el legado de Miguel y el programa de Miguel sobre la mesa antes de cualquier compromiso político”, sentenció.
“No, no bajo ninguna circunstancia. Es que a mí no se me puede olvidar. Miguel murió atormentado”
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial
Las declaraciones de Uribe Londoño exponen las fracturas internas del uribismo en un momento crítico de definiciones electorales. Mientras el país se acerca a la segunda vuelta, el candidato ha dejado claro que el dolor por la muerte de su hijo y el resentimiento por los presuntos maltratos dentro del partido pesan más que cualquier cálculo político. La revelación de que su hijo fue tildado de “mafioso” por compañeros de bancada añade una capa de gravedad al relato, en medio de un proceso de duelo que ahora se traslada al escenario público.












