Fallece en Medellín joven atacada con gasolina por expareja en Neiva

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Wendy Sepúlveda Narváez, de 24 años, falleció el pasado 1 de junio en la Unidad de Quemados del Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín, seis días después de que su expareja la rociara con gasolina y le prendiera fuego en su vivienda del barrio El Obrero, en Neiva (Huila). El ataque ocurrió el 26 de mayo de 2026, durante un encuentro acordado en el que el agresor aprovechó el estado de indefensión de la joven para consumar el acto. La noticia ha conmocionado al país y reabierto el debate sobre la eficacia de las medidas de protección para las víctimas de violencia de género.

La madre de la víctima, Luz Nelly Narváez, relató a Blu Radio los últimos momentos junto a su hija en el hospital. «Yo llegué y me senté al lado de ella. Luego el monitor se puso en signo de pregunta y, cuando vino el médico, se me acercó, me puso la mano en el hombro y me dijo: su hija acaba de fallecer. Yo ya sabía que de esto no se iba a parar, era muy imposible que pudiera salvarse con esas quemaduras. Dios mío, esto es un dolor muy fuerte», declaró entre lágrimas. Tras el fallecimiento, el agresor, quien ya había sido capturado por el CTI y la Policía Nacional en vía pública, enfrenta ahora cargos por feminicidio consumado, luego de que inicialmente se le imputara feminicidio agravado en grado de tentativa y aceptara los cargos.

Un niño de 4 años queda huérfano

Detrás de las cifras hay una tragedia familiar que deja a un menor de 4 años sin su madre. Durante seis días, Wendy permaneció en cuidados intensivos luchando por su vida, pero las quemaduras sufridas fueron tan graves que resultaron fatales. La madre de la víctima exige justicia: «Yo la verdad le pido a las autoridades que no lo dejen salir nunca, que se pudra allá. Cómo va a ser posible que le haga esto a una persona que supuestamente decía que quería. Por eso espero que le pongan la máxima condena». La Fiscalía, que ya había evidenciado un ciclo de violencia previo contra la víctima, mantiene al agresor con medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras avanza la investigación para ratificar la sentencia.

«Además de una vida arrebatada de manera cruel, queda un niño de 4 años huérfano, privado del amor, la protección y la compañía de su madre. Ninguna mujer debería vivir con miedo de quien alguna vez dijo amarla. Este crimen evidencia la urgencia de fortalecer las medidas de protección para las víctimas, garantizar una respuesta efectiva de las autoridades y aplicar penas ejemplares contra los agresores».

María Clara Name, concejal de Bogotá

El caso ha puesto de nuevo en el centro del debate público la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y respuesta ante la violencia machista. La concejal bogotana María Clara Name se sumó al clamor de justicia, destacando que el feminicidio de Wendy no es un hecho aislado sino la consecuencia de un sistema que falla en proteger a las mujeres. Mientras tanto, en Neiva y Medellín, familiares y amigos recuerdan a la joven de 24 años, cuya vida fue arrebatada de la manera más cruel, y exigen que el responsable pague con la pena máxima que contempla la ley colombiana.

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