Colegios en Cartagena y Tolima ajustan horarios por calor extremo

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En medio de un escenario climático sin precedentes, las autoridades educativas de Cartagena y el departamento del Tolima han decidido modificar de manera temporal los horarios escolares para proteger a los estudiantes del calor extremo. Las medidas, calificadas como inéditas, responden a las alertas emitidas por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que reporta temperaturas récord en varias regiones del país y una probabilidad creciente de instauración del fenómeno de El Niño, que para el trimestre mayo-junio-julio de 2026 se sitúa entre el 62 % y el 82 %, con una posible consolidación cercana al 96 % hacia finales del año. La iniciativa busca reducir la exposición de niños y adolescentes a las horas más críticas de radiación solar y prevenir golpes de calor.

En el Distrito de Cartagena, la secretaría de Educación, liderada por Alberto Martínez Monterrosa, implementó cambios obligatorios tanto para colegios públicos como privados. La jornada matutina se desarrollará entre las 6:00 a. m. y las 10:50 a. m., seguidas de una pausa térmica hasta la 1:30 p. m., mientras que la jornada vespertina se extenderá hasta las 6:30 p. m. Las clases tendrán una duración máxima de 45 minutos y deberán realizarse en espacios cerrados y ventilados. Además, quedan suspendidas todas las actividades al aire libre entre las 11:00 a. m. y las 3:00 p. m., y se garantizará la hidratación permanente de estudiantes, docentes y personal administrativo. “Hemos definido orientaciones transitorias que permitan continuar el servicio educativo sin poner en riesgo a la comunidad escolar frente a las altas temperaturas. Queremos garantizar ambientes seguros, organizando la jornada académica con flexibilidad y responsabilidad”, afirmó Martínez Monterrosa.

Bloques térmicos en el Tolima

En el departamento del Tolima, la secretaría de Educación, a cargo de Andrés Bedoya, emitió recomendaciones que deberán ser evaluadas por cada institución educativa junto con padres de familia y consejos académicos. La estrategia, denominada bloques térmicos, reduce las clases de 55 a 45 minutos y concentra la actividad académica entre las 6:00 a. m. y las 11:00 a. m., cuando las temperaturas son más frescas. Entre las 11:00 a. m. y la 1:30 p. m. se establece una pausa térmica obligatoria, tras la cual se reactiva la jornada vespertina. “Es la implementación de los bloques térmicos que consisten en reducir las clases de 55 a 45 minutos, lo que implica que las actividades académicas se concentrarán entre las 6:00 a. m. y las 11:00 a. m., cuando hace más fresco, y entre las 11:00 a. m. y la 1:30 p. m. se creará la pausa térmica obligatoria. La jornada de la tarde se reactiva después de este horario”, explicó Bedoya.

Otra disposición clave es la suspensión de las actividades al aire libre entre las 11:00 a. m. y las tres de la tarde, lo que incluye deportes y recreación. Asimismo, cada 45 o 60 minutos se tocará la campana para recordar a la comunidad docente y estudiantil que deben consumir agua y mantenerse hidratados durante toda la jornada. “Otro aspecto es la suspensión de las actividades al aire libre entre las 11:00 a. m. y las 3:00 p. m., cualquier actividad relacionada con el deporte o recreación. Además, cada 45 o 60 minutos tocaremos la campana para recordarle a la comunidad docente y estudiantil de que deben consumir agua para que se mantengan hidratados durante toda la jornada”, agregó el secretario.

Contexto climático y cifras alarmantes

El Ideam reportó incrementos históricos de temperatura en diversas zonas del país, con olas de calor prolongadas en las regiones Caribe e Insular. En San Andrés, la temperatura aumentó 0,7 °C por encima del récord de 1998; en Güicán de la Sierra, Boyacá, el incremento fue de 1 °C respecto a 2024; en San Carlos de Guaroa, Meta, el aumento alcanzó 1,5 °C; y en Santander de Quilichao, Cauca, se registró una variación de 0,6 °C. En los municipios tolimenses de Honda y Armero Guayabal, las temperaturas máximas ya se acercan a los 35 °C. Frente a este panorama, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) hizo un llamado a gobernaciones y alcaldías para activar planes de contingencia ante posibles sequías, disminución de agua y afectaciones energéticas. Las medidas educativas adoptadas en Cartagena y el Tolima reflejan la urgencia de adaptar la vida escolar a una realidad climática que, según los expertos, podría intensificarse en los próximos meses.

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