En una entrevista concedida a Rtvc Noticias, el presidente Gustavo Petro desmintió de manera categórica los rumores que circulaban sobre su posible renuncia para ponerse al frente de la campaña del senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, y al mismo tiempo denunció amenazas directas contra su vida y contra la democracia colombiana, provenientes del abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella. Petro afirmó que sus comunicaciones oficiales están publicadas en su cuenta de X y que allí puede verificarse que nunca contempló esa posibilidad, calificando la versión como una “primera mentira periodística”. El mandatario sostuvo que Colombia se encuentra “a punto de caer en un abismo de muerte y de masacre”, en un contexto de creciente violencia política que vincula directamente con sectores del paramilitarismo.
Durante la entrevista, Petro se refirió a los orígenes compartidos con De la Espriella en el departamento de Córdoba, pero estableció una clara diferencia: “Yo soy de Córdoba, hijo de campesinos y medianos propietarios, él es terrateniente”. El presidente recordó que, desde su paso por el Congreso, denunció los vínculos entre paramilitares y congresistas tradicionales, lo que le costó el exilio de su familia y derivó, según datos de la Corte Suprema, en la cárcel para el 35% de esos congresistas. Entre los sancionados, señaló Petro, hay allegados a De la Espriella, lo que explicaría la animadversión del candidato. “Ahora dice: ‘Los destripamos’. ¿Qué es eso? La venganza”, citó Petro, interpretando esa expresión como una amenaza de asesinato contra quienes defienden la justicia social y la democracia.
Las amenazas y el contexto de violencia política
Petro fue contundente al referirse a las afirmaciones de De la Espriella: “El señor me amenazó y en esos medios no es llevar a la cárcel. Él no puede, él lo sabe. Es asesinar”. El presidente subrayó que no asume funciones del Poder Judicial y que son los jueces quienes determinan las privaciones de libertad, recordando que “si un presidente lleva a la cárcel a cualquier persona, es un dictador”. La denuncia del mandatario se enmarca en un histórico de violencia en Colombia, donde mencionó las masacres y los falsos positivos –ejecuciones extrajudiciales– ocurridos bajo la presidencia de Álvaro Uribe Vélez, que según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) dejaron al menos 6.402 jóvenes fusilados, además de los 200 mil muertos relacionados con la influencia paramilitar.
“La batalla por la vida es más allá de una campaña electoral”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El presidente insistió en que la amenaza de De la Espriella no es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia de sectores que buscan “destripar” a medio país, en alusión a las palabras del candidato. “Cuando le dicen a medio país que va a destriparse medio país, ¿qué hace un presidente?”, se preguntó Petro, quien reiteró su compromiso con la defensa de la vida y la democracia frente a lo que considera una venganza de quienes fueron afectados por sus denuncias anticorrupción. En ese sentido, recordó que su denuncia del paramilitarismo y sus relaciones con senadores y congresistas tradicionales fue lo que llevó a muchos a prisión, no por acción suya sino por decisión de la Corte Suprema.
En medio de un clima electoral tenso y a pocos meses de los comicios de 2026, las declaraciones de Petro buscan desactivar versiones sobre una eventual renuncia y, al mismo tiempo, poner en evidencia lo que él describe como un peligro real para la institucionalidad. “Después de elecciones. Lo que he dicho está escrito. Pueden verlo ahí en mi X para ver si digo mentiras. Primera mentira periodística: que Petro se va a poner al frente de la campaña de Cepeda, de donde sale que tengo que renunciar, obviamente”, concluyó el mandatario, dejando claro que su lugar está en la Presidencia y no en la contienda electoral.












