El expresidente Álvaro Uribe Vélez ha elevado el tono de la confrontación política al exigir este martes, en su cuenta de X, la destitución y el encarcelamiento del presidente Gustavo Petro, a quien acusa de “cobarde instigación de violencia” en el marco de la campaña para la segunda vuelta presidencial, que disputarán el senador Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. La arremetida del exmandatario ocurre en un clima de máxima tensión electoral, luego de que Petro denunciara un presunto fraude en los comicios del pasado 31 de mayo de 2026, señalando irregularidades en el censo electoral y en el software utilizado para la votación.
Según la denuncia del presidente, que asegura contar con “bases comprobadas del posible fraude” y que, en sus palabras, puede entregar a la autoridad competente, se habría presentado una diferencia de 885.409 cédulas en el censo electoral entre el 26 de mayo y la fecha de los comicios. El dato es revelador si se considera que el padrón pasó de 41.421.973 a 42.307.373 inscritos en un solo día, concretamente en dos momentos específicos de la jornada del 26 de mayo. Uribe, por su parte, respondió a las acusaciones calificándolas de “fabricación de pruebas falsas” y afirmó que “nuestra democracia necesita que las autoridades electorales se anticipen a explicarle a la opinión esta denuncia de Petro sobre fraude”, para luego añadir que “el gran fraude es la imposición terrorista de votar por Cepeda”.
El duro cruce de acusaciones entre Uribe y Cepeda
La reacción del senador Iván Cepeda no se hizo esperar. Desde la misma red social, el candidato oficialista le respondió directamente al exjefe de Estado: “Uribe, el único desesperado es usted”. La réplica fue cargada de dardos personales y políticos, al recordar que “a su hermano, el jefe criminal de Los 12 apóstoles, autor de masacres y torturas contra los campesinos de Yarumal, lo condenaron a 28 años”. Cepeda cerró su intervención con un tono de victoria anticipada: “Y como si fuera poco, usted y su candidata quedaron liquidados políticamente el 31 de mayo”. La mención a Santiago Uribe, hermano del expresidente, y a la condena de 28 años de prisión que pesa sobre él por su vinculación con el grupo paramilitar Los 12 Apóstoles, reaviva un capítulo oscuro de la historia judicial colombiana.
“Petro merece destitución y encarcelamiento. Por desesperado que esté, porque Cepeda puede perder las elecciones, no tiene derecho a la cobarde instigación de violencia al pueblo colombiano, a la amenaza de más violencia si pierde”
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
Este cruce de declaraciones se produce en la recta final de una campaña que no da tregua. Mientras el oficialismo denuncia un posible fraude en el censo y el software electoral, la oposición, liderada por el expresidente Uribe, insiste en que el verdadero riesgo para la democracia es la supuesta estrategia de Petro de generar incertidumbre para presionar un resultado favorable a Cepeda. “Usted, Petro y todos sus secuaces tienen toda la capacidad de fabricar pruebas falsas”, sentenció Uribe en su cuenta. El clima entre simpatizantes de ambos bandos es de creciente polarización, y las autoridades electorales observan con atención el desenlace de esta disputa que, por ahora, se libra en el campo virtual, pero que amenaza con escalar a las calles.











