En medio de la zozobra que azota al nororiente antioqueño, la Fiscalía confirmó el hallazgo sin vida de Efraín de Jesús Botero, de 62 años, el cuarto campesino que había sido secuestrado durante una incursión armada perpetrada por disidencias de las Farc en la vereda Las Camelias, zona rural del municipio de Remedios. El hallazgo se produjo tras más de 24 horas de intensa búsqueda por parte de las autoridades, luego de que el pasado 7 de junio de 2026 un grupo armado, al mando de alias Jhon Fiera (identificado como Luis Antonio Montoya, cabecilla del Frente 4 de las disidencias), irrumpiera en la finca El Bosque para secuestrar a cuatro personas e incendiar dos viviendas. Las víctimas eran tres hombres y una mujer, entre ellos Rocío Silva, esposa de Botero, y otra pareja de campesinos, cuyos cuerpos ya habían sido localizados en horas previas.
Las autoridades confirmaron que durante el cautiverio se difundió una imagen de los secuestrados con las manos atadas y bajo la custodia de un hombre armado. En el lugar de los hechos, los uniformados encontraron grafitis alusivos al grupo ilegal y evidencias de que las viviendas fueron incineradas de manera deliberada. Aunque las motivaciones del crimen no se han esclarecido por completo, versiones preliminares apuntan a que los campesinos habrían sido señalados como supuestos colaboradores de estructuras rivales. Asimismo, un familiar de las víctimas recibió una llamada en la que se exigía el pago de 60 millones de pesos para la liberación de los retenidos, lo que sugiere un posible móvil extorsivo.
Respuesta institucional y señalamientos directos
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, señaló sin ambages al responsable de la masacre. En sus declaraciones, afirmó que «el responsable de la incineración de viviendas en dos fincas, así como del asesinato de tres personas y el secuestro de otra, es alias Jhon Fiera, cabecilla del frente 4 de las Farc, estructura que hace parte de la facción del narcoterrorista Calarcá». Por su parte, el coronel Ferley Puerto, comandante encargado de la Policía en Antioquia, informó que fueron desplegadas capacidades especializadas de Gaula, inteligencia e investigación criminal para esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos. «La Policía Nacional rechaza de manera categórica cualquier actuación que atente contra la vida, la libertad y la integridad de los ciudadanos», agregó el oficial.
«Fueron desplegadas capacidades especializadas de gaula, inteligencia e investigación criminal para esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos. La Policía Nacional rechaza de manera categórica cualquier actuación que atente contra la vida, la libertad y la integridad de los ciudadanos»
Coronel Ferley Puerto, comandante encargado de la Policía en Antioquia
Este hecho se suma a la preocupante estadística que maneja el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), que registra esta como la masacre número 62 en lo que va de 2026 en Colombia. La organización alertó sobre la crisis humanitaria que afecta a la población campesina del nororiente antioqueño, una región donde confluyen múltiples actores armados como el Clan del Golfo, el ELN, el Frente 4 de las disidencias de las Farc y diversas bandas locales, generando un entorno de inseguridad crónica.
Cabe recordar que la Defensoría del Pueblo ya había emitido la alerta temprana AT 013/25, que incluye a Remedios entre los municipios bajo alto riesgo por imposición de normas y gobernanza ilegal de actores armados. A esto se suma la alerta temprana AT 023/22, que describía una amenaza constante en la subregión del Magdalena Medio antioqueño. Autoridades militares confirmaron que la jurisdicción del área corresponde a la Séptima División del Ejército Nacional, mientras que alias Jhon Fiera mantiene presencia en los municipios de Segovia, Yalí, Vegachí y Yolombó, en el Nordeste antioqueño, donde se presume que podría estar intentando replegarse para evadir la acción de la justicia.












