En un nuevo episodio de violencia que sacude la costa Caribe, sicarios asesinaron en la mañana del 9 de junio a Mayra Alejandra Vera Duarte, conocida con el alias de La Mona, abogada y pareja sentimental de Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, máximo líder de la organización criminal Los Costeños. El ataque ocurrió en el interior de un conjunto residencial de Barranquilla, donde Vera Duarte residía. Los agresores ingresaron con antelación al sector y esperaron a que la mujer saliera de su vivienda; cuando se dirigía a una camioneta Toyota Hilux, le dispararon en múltiples ocasiones, causándole la muerte de forma inmediata.
Vera Duarte, quien se había desempeñado como abogada, participaba activamente en la mesa de acercamientos entre Los Costeños y el Gobierno nacional, según fuentes judiciales consultadas por este diario. Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial que confirme los móviles del homicidio ni la identidad de los responsables, aunque se investiga si el ataque está relacionado con las disputas internas de la estructura criminal o con su rol en los diálogos de paz. La noticia del asesinato de la abogada no es la primera vez que circula: en febrero de 2024, una versión falsa de su muerte en el municipio de Sabanagrande generó alarma; en esa ocasión, la víctima real fue Leidy Dianis Rincón Díaz, también conocida como La Mona, quien fue asesinada en un salón de belleza mientras Vera Duarte seguía con vida.
Una muerte anunciada en falso
En febrero de 2024, ante la difusión de su supuesto asesinato, Mayra Alejandra Vera Duarte rompió el silencio a través de los medios para desmentir la información. «Nadie me ha matado, estoy viva», declaró en ese entonces, dejando claro que se había enterado de su propia muerte por los canales de comunicación. Su abogado, por su parte, afirmó al mismo diario que su clienta seguía vinculada a un proceso judicial por concierto para delinquir, pero que buscaría demostrar que todas sus conductas habían sido legales y transparentes. La confusión con la identidad de La Mona —apelativo compartido por varias mujeres del entorno criminal— evidenció la complejidad de las redes delincuenciales en la región.
Alias Castor y su condena histórica
Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, pareja sentimental de Vera Duarte, fue condenado en marzo de 2026 a 26 años y 4 meses de prisión por los delitos de homicidio, tentativa de homicidio, porte ilegal de armas de fuego y municiones, incluyendo armas restringidas. La condena se sustenta en el reconocimiento de 95 homicidios cometidos entre 2014 y 2024 en Barranquilla y su área metropolitana, así como 38 personas heridas en ataques atribuidos a su organización. La estructura de Los Costeños, que mantuvo una confrontación violenta con otras bandas por el control de rentas ilícitas en Barranquilla y el municipio de Soledad, ha dejado una estela de sangre en la ciudad.
El asesinato de Mayra Alejandra Vera Duarte ocurre en un contexto de fragilidad de los procesos de paz con grupos armados organizados. La abogada, que fungía como enlace en las mesas de acercamiento, se convirtió en una figura incómoda tanto para los sectores que rechazan la negociación como para las facciones criminales que buscan mantener el poder. Mientras las autoridades realizan las investigaciones correspondientes, Barranquilla se enfrenta una vez más a la crudeza de una violencia que no da tregua, y que ha dejado en el centro de la tragedia a una mujer que, pese a su vínculo con el crimen, intentó transitar el camino de la legalidad.












