Un ciudadano estadounidense fue detenido el pasado sábado 6 de junio de 2025 por agentes federales en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood, Florida, tras descubrirse en sus dispositivos electrónicos videos y fotografías que lo vinculan con graves delitos de abuso sexual contra menores de edad cometidos en Colombia. Krisztian Kovacs, residente de Delray Beach, Florida, fue arrestado por autoridades de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y oficiales de aduanas al regresar de un viaje que, según los registros, había iniciado en República Dominicana. El arresto se produjo durante una inspección secundaria, donde los agentes confiscaron dos teléfonos móviles y una bolsa que contenía 236 pastillas de tadalafilo, un medicamento utilizado para la disfunción eréctil.
La denuncia penal federal revela que los dispositivos incautados contenían material audiovisual explícito donde Kovacs aparece sosteniendo relaciones sexuales con menores de edad durante su estancia en Colombia. En los registros digitales también se hallaron conversaciones de WhatsApp donde el detenido coordinaba encuentros con adolescentes, realizaba pagos y acordaba las condiciones de los abusos. Según la acusación, los delitos involucran a víctimas de 16, 17 y 18 años, y las evidencias documentan viajes frecuentes tanto a Colombia como a República Dominicana durante el año 2025. En uno de los mensajes recuperados por los investigadores, el propio Kovacs señala: “Hace unos días estuve teniendo relaciones sexuales con una joven de 16 años. Grabé un poco”, una confesión que quedó registrada en el expediente judicial.
Operativos contra la explotación sexual infantil en Medellín
Este caso se suma a una serie de detenciones recientes de extranjeros vinculados con redes de explotación sexual infantil en Colombia, un fenómeno que ha encendido las alarmas de las autoridades locales y federales. Según datos proporcionados por la Alcaldía de Medellín, entre 2024 y lo corrido de 2026 han sido capturados 33 extranjeros por delitos relacionados con abuso o explotación sexual de menores: 18 de ellos fueron detenidos en la capital antioqueña y 15 en el extranjero, gracias a la cooperación internacional. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se pronunció enérgicamente a través de su cuenta en la red social X, donde afirmó que “Medellín no será refugio para depredadores sexuales ni para quienes vienen a buscar a nuestros niños, niñas y adolescentes”.
“Estos abusos contra nuestros niños vienen ocurriendo con gran intensidad desde hace años. No vamos a descansar en esta lucha que apenas ha comenzado”.
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
La investigación contra Kovacs es el resultado de un trabajo articulado entre agencias estadounidenses como Homeland Security Investigations y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU., en coordinación con las autoridades colombianas, que han reforzado la vigilancia y los operativos para combatir el turismo sexual infantil. El modus operandi del detenido incluye el uso de plataformas digitales para contactar a las víctimas, así como el traslado de medicamentos para facilitar los encuentros, elementos que quedaron evidenciados durante la inspección en el aeropuerto de Florida. Los cargos que enfrenta el estadounidense son graves: explotación sexual infantil, transporte internacional con fines sexuales ilícitos y producción de material ilegal de abuso sexual de menores.
Este arresto tiene un antecedente significativo en el caso del farmacéutico Stefan Andres Correa, quien fue condenado en 2024 por abusos cometidos durante múltiples viajes a Colombia, lo que demuestra una tendencia persistente que las autoridades buscan desarticular. Kovacs permanece bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos en la cárcel del condado de Broward, a la espera de su primera comparecencia ante un tribunal federal, donde se definirá su situación judicial. Las investigaciones continúan basándose en el análisis de las pruebas digitales incautadas, los itinerarios internacionales del detenido y el rastreo de las operaciones financieras que realizó durante sus viajes, con el objetivo de identificar a posibles cómplices y desmantelar las redes que operan en ciudades como Medellín.












