El presidente Gustavo Petro aseguró ante el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York que dejará el poder el próximo 7 de agosto al término de su mandato, rechazando de manera categórica las versiones que sugieren una continuidad fuera de lo establecido en la Constitución colombiana. Durante su intervención del miércoles 10 de junio de 2026, el mandatario colombiano, quien presidió el Consejo en esta ocasión, fue enfático al desmentir los rumores que han circulado sobre una posible permanencia en el poder. «El día final de mi mandato saldré no sé a dónde, ya que, como ciudadano de la República de Colombia y no como presidente de Colombia», declaró Petro, generando un ambiente de atención entre los representantes de los países miembros. Su llegada a la sede de la ONU se produjo alrededor de las 3 de la madrugada, y su discurso abordó temas de gran relevancia tanto para Colombia como para la comunidad internacional.
En su alocución, el presidente también denunció su inclusión en la lista Ofac, un registro de sanciones de Estados Unidos, asegurando que esto se debía únicamente a sus convicciones políticas y no a actos ilícitos. «Yo estoy en la lista Ofac por mis ideas. No hay motivo para avergonzarse de haber luchado contra los nazis y haberlos derrotado junto a otros pueblos de Europa. ¿Por qué causa vergüenza ahora? ¿Por qué se retiran?», cuestionó Petro, defendiendo su trayectoria y destacando el orgullo que siente por su pasado como luchador contra el nazismo. Asimismo, el mandatario aprovechó el espacio para criticar la injerencia externa en los procesos democráticos, haciendo alusión directa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. «Hoy veo al presidente de Estados Unidos apoyando explícitamente a un candidato, lo que, según mi interpretación, rompe su constitución, pues se trata de una persona que representa posturas contrarias a las defendidas por el papa», señaló Petro en referencia al respaldo de Trump al candidato Abelardo de la Espriella.
Un adiós simbólico en la ONU
El jefe de Estado colombiano anticipó que esta podría ser su última intervención en el Consejo de Seguridad, un escenario que ha pisado en varias ocasiones durante su mandato. «Así que esta es quizás mi última intervención en este escenario. Ya van varias en las Naciones Unidas en general», expresó con un tono reflexivo. Su discurso también incluyó una comparación contundente entre la actual estigmatización de los migrantes y el incendio del Reichstag en la Alemania nazi, una metáfora con la que buscó advertir sobre los peligros de imponer responsabilidades colectivas sin fundamento. Petro relató además un reciente encuentro con Donald Trump, detallando las diferencias entre ambos líderes y defendiendo que su lucha ideológica, lejos de ser un motivo de vergüenza, es un pilar de su carrera política. Con estas declaraciones, el presidente reafirmó su compromiso con los principios democráticos y su intención de dejar el poder en la fecha constitucionalmente establecida, cerrando así las especulaciones sobre un posible tercer período.












