En un nuevo capítulo de la confrontación política de cara a las elecciones presidenciales, el presidente Gustavo Petro arremetió contra el candidato Abelardo de la Espriella a través de su cuenta de X, luego de que este último calificara al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, como «un ministro de pacotilla» y propusiera un plan de choque de 90 días para capturar a diez bandidos de alto perfil. Petro interpretó las declaraciones de De la Espriella como una amenaza directa a la institucionalidad, al sugerir el reintegro de militares retirados durante su gobierno y la eliminación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), lo que a su juicio constituye una purga política y un intento de impunidad.
El cruce de declaraciones se originó en una entrevista radial en Caracol Radio, donde De la Espriella aclaró que nunca dijo que resolvería la inseguridad en 90 días, sino que se trataba de un plan de choque para dar captura a diez bandidos de alto perfil y empezar a retomar territorios. «Lo que dice el señor Pedro Sánchez, que vive desubicado y que es un ministro de Defensa de pacotilla, es que yo iba a resolver el tema de la inseguridad en Colombia en 90 días. Falso», afirmó el candidato presidencial. Petro replicó de inmediato: «Han atacado a mi ministro de defensa con insultos, y todo se debe a su análisis sobre que no se puede acabar el narcotráfico en 90 días que propuso un candidato a presidente y hoy ese candidato se desdijo pero dejó vigente el insulto».
Las acusaciones de purga política y el fantasma de los falsos positivos
En su hilo de publicaciones, el presidente Petro fue más allá al vincular las propuestas de De la Espriella con un regreso a prácticas que considera perjudiciales para las fuerzas militares. «Además dijo que volverían los oficiales que yo he retirado del servicio y sacaría a quienes han obedecido mis órdenes. Lo que propone el candidato es una purga de tipo político dentro de las fuerzas militares de Colombia», escribió el mandatario. Y añadió: «Propone el candidato el reintegro de militares asociados a delitos y corrupción y buscar los militares que se han puesto a la corrupción para sacarlos. Se trata de la estrategia del general Zapateiro hoy ‘sub judice’ por acoso sexual».
Petro también recordó las cifras de los llamados «falsos positivos», ejecuciones extrajudiciales de civiles por parte de militares durante el conflicto armado. «La participación en los fusilamientos que alcanzaron a ser hasta 6.402 jóvenes es el delito de lesa humanidad más grande de la historia contemporánea de América», escribió, al tiempo que advirtió que la propuesta de De la Espriella de eliminar la JEP implicaría el fin de la verdad judicial. «La entrada de los ‘ajúas’ de nuevo a las fuerzas militares significa la impunidad de la corrupción y el fin de la verdad judicial», sentenció Petro.
«Yo no he dicho que voy a arreglar el problema de seguridad en 90 días. Esa es otra noticia falsa. Es un plan de choque para dar captura a diez bandidos de alto perfil y para empezar a retomar los territorios como corresponde.»
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
El debate también destapó denuncias sobre presunta financiación irregular de campañas presidenciales. Petro señaló que hay sospechas sobre contratos de aseo del Ejército que pasaron de 2.000 millones de pesos en 2022 a 99.000 millones proyectados para 2026, cuyas ganancias habrían ido a empresas de servicios públicos creadas sin autorización legal. Además, el presidente reiteró su postura de que la única solución al narcotráfico es la legalización global de la cocaína, argumentando que la prohibición y el aumento del consumo en Europa y Australia perpetúan la producción en Colombia. Por su parte, De la Espriella negó categóricamente haber dicho que solucionaría la inseguridad en 90 días y calificó esa afirmación de «noticia falsa».
El intercambio de acusaciones refleja la creciente polarización en el panorama político colombiano de cara a las elecciones presidenciales, donde temas como la seguridad, la justicia transicional y la integridad de las fuerzas militares se han convertido en ejes centrales del debate público.












