En un gesto que resalta la conciencia ambiental en la región, una habitante del corregimiento de Puerto Bogotá, en el municipio de Guaduas (Cundinamarca), entregó voluntariamente a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) un total de 24 tortugas morrocoy, especie protegida que enfrenta una fuerte presión por su caza y consumo ilegal en la zona. La ciudadana, cuya identidad no fue revelada, resguardó temporalmente a los ejemplares en el solar de su vivienda y solicitó el acompañamiento de la autoridad ambiental para evitar que fueran comercializados o consumidos. Las unidades de rescate de la CAR activaron de inmediato el protocolo de atención y trasladaron a los animales al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) ubicado en Tocaima, donde recibirán rehabilitación con miras a su eventual liberación.
Entre los ejemplares entregados se cuentan seis crías y varios adultos de tortuga morrocoy, una especie que en la región del Bajo Magdalena es víctima de una arraigada “práctica cultural” que involucra su captura y consumo. En la misma jornada, la ciudadana también entregó una guacamaya que había resultado herida tras ser atacada por un perro, así como tres loros, todos los cuales fueron evaluados por profesionales del CAV para determinar su estado de salud y el tratamiento necesario. La directora regional de la CAR en el Bajo Magdalena, Karina Garzón Avellaneda, destacó la importancia de estas acciones ciudadanas y reiteró el llamado a evitar la tenencia ilegal de especies silvestres.
Un llamado a la protección de la fauna silvestre
La entrega de estas tortugas morrocoy se da en un contexto donde la caza y el consumo de esta especie son prácticas habituales en la comunidad, lo que ha puesto en riesgo su población. La CAR ha venido realizando campañas de sensibilización para frenar esta actividad ilegal y promover la denuncia de cualquier situación que ponga en peligro la biodiversidad. Garzón Avellaneda subrayó que la labor de cada ciudadano que alerta a la corporación es fundamental para adelantar oportunamente los procesos de rescate, atención y reubicación de fauna silvestre, y así contribuir al equilibrio de los ecosistemas locales.
“La importancia del cuidado y preservación de la fauna local es fundamental para el equilibrio de nuestros ecosistemas. Resaltamos la labor de cada ciudadano que alerta a la CAR Cundinamarca y permite adelantar oportunamente los procesos de rescate, atención y reubicación de fauna silvestre.”
Karina Garzón Avellaneda, directora regional de la CAR en el Bajo Magdalena
Tras la evaluación inicial, todos los animales fueron trasladados al CAV de Tocaima, donde un equipo de profesionales se encargará de su rehabilitación. La CAR recordó a la comunidad la importancia de reportar cualquier caso de tenencia ilegal o fauna herida a través de sus canales oficiales, y advirtió que la captura, comercialización o consumo de especies protegidas como la tortuga morrocoy constituye un delito ambiental.












