Luz Marina Bernal, madre de Leonardo Porras, una de las víctimas de los llamados “falsos positivos” de Soacha, ha lanzado una contundente crítica contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) a través de su nuevo libro “Distorsiones y justicia transicional”. En la obra, que combina un formato de cartel tipográfico con un glosario, Bernal, quien además es vocera del Movimiento de Madres de Falsos Positivos de Soacha (Mafapo), acusa a la entidad de priorizar la versión de los victimarios y de vulnerar sistemáticamente los derechos de las víctimas, en lugar de garantizar una verdad completa y un juicio justo.
La publicación de este libro se da en el marco de una entrevista con la revista Cambio, donde Bernal expone su profunda insatisfacción con el manejo del caso 03 de la JEP, que investiga los asesinatos y la desaparición forzada de más de 7.000 ejecuciones extrajudiciales, conocidas como “falsos positivos”, ocurridas en Colombia. Para ella, el proceso de justicia transicional ha desvirtuado las luchas de las familias, apropiándose de sus consignas y demandas sin cumplir lo prometido. “Desde la entrada de los acuerdos de paz, el Estado comenzó a hacer suyas nuestras consignas de lucha: se apropiaron de nuestras legítimas demandas, nos dijeron que nos iban a cumplir con nuestros derechos como víctimas, pero lo que hemos visto es que son solo palabras. Por eso necesitamos volver a definir, pararnos a tratar de comprender qué es lo que se esconde detrás de cada una de esas palabras que utilizan. ¿Qué es para la JEP la justicia y la verdad? Porque no pensamos lo mismo”, declaró Bernal.
Una lucha de años enfrentada a la JEP
Bernal, quien logró una sentencia condenatoria en la justicia ordinaria por el asesinato de su hijo, ve con pesar cómo los avances que consiguieron con años de esfuerzo parecen estar siendo ignorados. “Pienso que cada día que pasa la JEP nos está vulnerando más nuestros derechos como víctimas y se está silenciando a quienes opinamos diferente: no hay debate ni pensamiento crítico sobre lo que está sucediendo. Tuve la suerte de lograr una sentencia en justicia ordinaria. Mi expediente judicial son miles de páginas y hoy a todo eso se le ha dado la espalda: quieren borrar nuestros años de lucha para hacernos creer que el único camino es sustituir justicia por el monólogo de los militares, quienes deciden qué nos quieren contar y qué no”, afirmó la madre, reflejando la frustración de muchas familias víctimas de Soacha que vieron cómo sus seres queridos fueron engañados con ofertas de trabajo, asesinados por el Ejército y presentados como guerrilleros caídos en combate.
La crítica de Bernal se centra en que la JEP otorga una centralidad excesiva a los testimonios de los exmilitares, a quienes se les ofrece beneficios judiciales a cambio de su colaboración. “Por culpa de estas decisiones, muchas familias a las que el Ejército les mató a sus hijos, hermanos, padres, madres, no van a poder tener acceso a un juicio justo como yo lo tuve. Además, hay que reconocer que la JEP no va a tener la capacidad ni siquiera de buscar eso que dicen que es la verdad en los casos que están asumiendo. Insisto en que la JEP pone en el centro exclusivamente la opinión subjetiva de los militares que ahora dicen que, a cambio de libertad, nos van a contar lo que recuerdan y que, por supuesto, no es todo”, sentenció la líder de Mafapo.
El libro “Distorsiones y justicia transicional” no solo resume años de lucha personal y colectiva, sino que pretende ser una herramienta para que otras víctimas puedan identificar los desequilibrios en el sistema de justicia transicional. La publicación resalta la inconformidad de un sector de las víctimas que siente que sus derechos han sido relegados en favor de un proceso que, según Bernal, no garantiza ni la verdad plena ni la reparación integral prometidas en los acuerdos de paz.












