El Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres (Cdgrd) de Santa Marta declaró la calamidad pública por variabilidad climática y consolidación del fenómeno de El Niño, tras registrar temperaturas de hasta 37,2 °C y un riesgo inminente de desabastecimiento de agua. La decisión, tomada en una sesión extraordinaria, activa mecanismos administrativos y presupuestales de excepción para enfrentar las emergencias derivadas de las altas temperaturas y el déficit hídrico que afectan al Distrito.
Darío Linero, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático (Ogricc), explicó que la medida se sustenta en informes técnicos e hidroclimatológicos, así como en los soportes del Ideam, que confirman un incremento térmico de aproximadamente 4 °C por encima del promedio histórico. “Esta decisión nos permite articular esfuerzos con organismos de socorro y empresas de servicios como Essmar, Atesa y Air-e, para actuar de manera inmediata y oportuna ante los efectos de esta variabilidad climática”, señaló Linero.
Riesgos para la salud y el suministro de agua
La reducción de precipitaciones sobre las cuencas de la Sierra Nevada de Santa Marta, principal fuente de agua del Distrito, amenaza los caudales de ríos y afluentes, poniendo en riesgo el suministro para miles de habitantes, la producción agrícola y los ecosistemas. Además, las altas temperaturas elevan el riesgo de incendios forestales por la sequedad y los vientos, mientras que los organismos de socorro mantienen un monitoreo permanente ante la posible propagación rápida de incendios de cobertura vegetal.
En el ámbito de la salud, el médico internista Carlos Martínez advirtió que “cuando la sensación térmica supera los 40 grados centígrados, el organismo puede presentar dificultades para regular adecuadamente su temperatura”. Esto incrementa los riesgos de deshidratación, golpes de calor y complicaciones cardiovasculares, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Las autoridades sanitarias recomiendan evitar la actividad física intensa entre las 10 a.m. y las 4 p.m., usar ropa ligera, mantenerse hidratado y reducir la exposición directa al sol.
“Esta decisión nos permite articular esfuerzos con organismos de socorro y empresas de servicios como Essmar, Atesa y Air-e, para actuar de manera inmediata y oportuna ante los efectos de esta variabilidad climática”
Darío Linero, jefe de la Ogricc
Mientras tanto, en sectores turísticos como El Rodadero y el Centro Histórico, los comerciantes reportan un aumento en la venta de agua embotellada, jugos, helados y limonadas, y los turistas han modificado sus horarios para evitar la exposición solar en las horas de mayor radiación. La declaratoria de calamidad pública permitirá agilizar la coordinación con entidades públicas, organismos de socorro y empresas de servicios públicos para mitigar los efectos de esta emergencia climática que ya golpea a Santa Marta.












