El presidente Gustavo Petro utilizó un presunto caso de abuso sexual contra tres menores en el norte de Bogotá para lanzar una crítica directa contra sectores ultraconservadores de Colombia y Estados Unidos, a quienes acusó de tener una “doble moral” que, según su planteamiento, termina destruyendo las familias. A través de sus redes sociales, el mandatario confirmó la identidad del sospechoso, identificado como Grant Gail, un ciudadano originario de Texas, y vinculó el hecho con una supuesta hipocresía de la derecha extrema, en medio de un encendido debate político que coincide con la campaña presidencial colombiana.
El caso se conoció tras la alerta de vecinos de un edificio residencial en Usaquén, donde se habría perpetrado el presunto abuso. La Policía Nacional confirmó la detención del ciudadano estadounidense, quien permanece recluido en la Unidad de Reacción Inmediata de Paloquemao mientras las autoridades avanzan en las investigaciones. Petro, lejos de limitarse a comentar el suceso, aprovechó la coyuntura para desarrollar una extensa reflexión sobre lo que considera una contradicción moral en los discursos que defienden la familia tradicional mientras, según él, encubren conductas que la vulneran.
La crítica del presidente contra el ultraconservadurismo
En su mensaje, el jefe de Estado sostuvo que el caso refleja una “doble moral y manipulación del electorado” por parte de sectores que se presentan como defensores de la familia. “El pedófilo estadounidense es de Texas y de derecha en los EEUU. Aquí se muestra la doble moral y la manipulación del electorado”, escribió Petro, en una publicación que rápidamente generó reacciones tanto a favor como en contra. El presidente amplió su argumento al afirmar que “mientras una parte del electorado se mueve hacia las derechas extremas pensando que son defensores de la familia, resulta que muchos de la fracción ultraconservadora son pedófilos”, y cuestionó el modelo que promueve ese espectro político.
“Cuando el ultraconservatismo propone acabar las reformas laborales de mi gobierno como el salario vital y familiar o la estabilidad laboral con los contratos por horas, destruye las familias heterosexuales en Colombia, y genera formas disfuncionales que terminan en violencia y frustración. El mayor destructor de la familia heterosexual es el modelo económico competitivo y sobreexplotador que impone la ultraderecha”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro defendió sus políticas sociales, como las transferencias monetarias y el salario mínimo vital y familiar decretado en 2025, como medidas que fortalecen la familia en todas sus formas, incluyendo hogares unipersonales y adultos mayores sin pensión, citando el bono pensional como un avance. En contraste, aseguró que el ultraderechismo “condena las familias a la destrucción, crea pedófilos, abundante en las zonas de derecha en los EEUU y lleva a la frustración general de la sociedad que se entrega al fascismo y pierde su libertad”. El presidente concluyó afirmando que su gobierno ha hecho “lo contrario”, fortaleciendo la familia y la libertad en Colombia, en un mensaje que busca posicionar su agenda en el centro del debate público mientras el caso judicial sigue su curso en las autoridades competentes.












