Bogotá: muertes con camiones suben 85%; motociclistas, las principales víctimas

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Un alarmante incremento del 85 por ciento en las muertes por accidentes de tránsito que involucran camiones enciende las alarmas en Bogotá durante el primer cuatrimestre de 2026. Así lo reveló un análisis de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (Ansv) realizado por el diario El Tiempo, que evidencia cómo los motociclistas se han convertido en las principales víctimas de esta creciente tragedia vial. Mientras la capital había logrado reducir los fallecimientos en las vías por primera vez en más de cuatro años durante 2025, las cifras de los primeros cuatro meses de 2026 marcan un retroceso significativo.

Los datos son contundentes: entre enero y abril de 2026 se registraron 208 muertes en siniestros viales en Bogotá, un 19 por ciento más que las 174 del mismo periodo en 2025. De ese total, 37 víctimas fatales ocurrieron en incidentes donde estaban presentes vehículos de carga, frente a solo 20 en el año anterior. Esto significa que una de cada cuatro muertes en las calles bogotanas durante este lapso está relacionada con camiones. De las 37 personas fallecidas en estos choques, 23 eran motociclistas, lo que representa el 62 por ciento de los casos, mientras que el resto se divide entre cinco peatones, tres ciclistas, tres conductores u ocupantes de otros vehículos y tres casos sin clasificar.

Horas de mayor riesgo y perfil de las víctimas

El análisis de la Ansv también revela patrones preocupantes en la ocurrencia de estos siniestros. De los 19 casos con registro horario disponible, nueve ocurrieron entre las 21:00 horas y las 6:00 de la mañana, lo que sugiere que la nocturnidad es un factor de riesgo clave. Darío Hidalgo, profesor de Logística y Transporte en la Pontificia Universidad Javeriana, señaló que “la segunda interacción más común en los siniestros viales en Bogotá es la de motociclistas que chocan con camión”. El académico atribuyó el incremento “al crecimiento del uso de la moto, principalmente por hombres jóvenes con baja aversión al riesgo y pericia insuficiente en el manejo del vehículo”.

“Este panorama nos deja historias inconclusas, sueños sin cumplir y familias que hoy viven vacíos irrecuperables. Son un llamado de alerta que nos involucra a todos”

Claudia Díaz, secretaria de Movilidad de Bogotá

La secretaria de Movilidad añadió: “Necesitamos de todas las personas que se mueven en Bogotá, de sus decisiones y acciones responsables en la vía, porque todos los siniestros viales son evitables”. Las declaraciones se producen en un contexto donde el crecimiento del parque de motocicletas en la ciudad habría superado los esfuerzos institucionales para contener la siniestralidad, según coinciden los expertos. La estructura de los camiones, con sus puntos ciegos, dificulta la visibilidad de motocicletas, bicicletas y peatones, incrementando el riesgo de colisión, especialmente cuando los motociclistas sobrepasan por la derecha o se sitúan muy cerca del vehículo pesado.

La situación en Cundinamarca y posibles soluciones

El fenómeno no es exclusivo de la capital. En Cundinamarca, durante el primer trimestre de 2026, se registraron 35 muertes en siniestros con camiones, apenas un 2,9 por ciento más que las 34 del mismo periodo de 2025, pero con una composición similar de víctimas: 18 motociclistas (51,4 por ciento), nueve peatones, siete conductores u ocupantes de vehículos y un caso sin dato. Un dato relevante es que el 67,9 por ciento de estos fallecimientos ocurrieron en zonas rurales del departamento, mientras que el 32,1 por ciento se concentró en áreas urbanas.

Ante esta realidad, los expertos han puesto sobre la mesa propuestas como la creación de una licencia especial para conductores novatos de moto y la exigencia de que los vehículos de dos ruedas cuenten con sistemas de frenos antibloqueo (ABS) para reducir la letalidad de los accidentes. Las cifras, que muestran un repunte en las muertes después de un 2025 prometedor, subrayan la urgencia de medidas integrales que combinen infraestructura, educación y control para evitar que más historias queden inconclusas en las vías de Bogotá y Cundinamarca.

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