Margarita Rosa de Francisco acusa a Abelardo de la Espriella de torturar gatos en cruce con Lucas Jaramillo

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La actriz Margarita Rosa de Francisco respondió con fuerza al empresario Lucas Jaramillo, esposo de la presentadora Catalina Aristizábal, en un intenso cruce de mensajes en redes sociales desatado por el apoyo público de la pareja al candidato presidencial Abelardo de la Espriella a pocos días de la segunda vuelta electoral en Colombia. La polémica, que se ha desarrollado en Twitter e Instagram, tiene como telón de fondo la contienda entre Iván Cepeda, respaldado por De Francisco, y De la Espriella, a quien la actriz vinculó directamente con actos de tortura contra animales.

El intercambio se originó cuando Jaramillo denunció públicamente el hackeo de su cuenta de Instagram, señalando que el incidente ocurrió después de que De Francisco lo mencionara. «Hace unos días insinuaste que ‘gente que tú apoyas’ hackearon tu cuenta después de responderme. Pues te cuento que ayer han hackeado la mía de Instagram, después de que tú nos mencionaste a mi y a mi querida mujer», escribió el empresario, aunque aclaró que no creía que la actriz estuviera detrás del ataque. «Sé que no fuiste tú, y solo quiero decirte que yo tampoco tuve nada que ver en la tuya», agregó.

La respuesta de Margarita Rosa y la crítica a De la Espriella

En su contundente respuesta, De Francisco no solo se defendió de las acusaciones, sino que llevó la discusión al terreno de la ética personal del candidato apoyado por la pareja. «Me pregunto qué piensa tu esposa Catalina, gatuna como yo, de un señor que goza recordando cómo torturaba gatos haciéndolos explotar con dinamita. Yo, solo con eso, tengo suficiente para despreciar cualquier propuesta que venga de alguien capaz de hacer una cosa así», afirmó la actriz. De Francisco, conocida por su activismo en favor de los animales, vinculó directamente a De la Espriella con estos hechos y los presentó como una razón fundamental para rechazar su proyecto político.

«Esto ya no es ni siquiera ideológico. Hay una amenaza flagrante a la integridad de la vida de personas que no comulguen con las ideas del candidato de ultraderecha»

Margarita Rosa de Francisco, Actriz

Jaramillo, por su parte, había centrado sus críticas en la gestión del gobierno de Gustavo Petro y en el candidato Cepeda, advirtiendo sobre un futuro económico sombrío. «El salario mínimo con aumentos del 20% y 30% no alcanzará para nada y cada vez menos porque lo que sigue con Iván es imprimir dinero: la fórmula de la hiperinflación», manifestó el empresario, quien también cuestionó los resultados en salud, educación, seguridad y medio ambiente. En un tono que refleja la polarización del país, Jaramillo concluyó: «Ya las cartas están jugadas y el domingo sabremos quién gana y si en democracia se acepta el resultado y los de tu bando en caso de perder no nos incendian el país».

Defensa de Cepeda y llamado a la conciencia

Frente a las críticas, Margarita Rosa defendió la trayectoria de Iván Cepeda, a quien calificó como «un hombre decente, sosegado, con conciencia social». La actriz citó incluso a figuras de la derecha como José Félix Laforie para sostener que el candidato es «una persona abierta al diálogo, que no mandará nunca a destripar a nadie». Además, De Francisco mencionó testimonios de empresarios exitosos que, según ella, han aceptado que la economía fue manejada de manera responsable, aludiendo a figuras como Luis Carlos Sarmiento.

En un gesto que trascendió el debate político, la actriz hizo un llamado directo a la esposa de Jaramillo. «No te convenceré pero aspiro a que Catalina, si no ha votado, antes de depositar su voto, en silencio con ella misma y agarrada de su enorme sensibilidad, piense en los animales que adora, en esas vidas que adora», escribió, buscando apelar a la conciencia de la presentadora en un tema que ambas comparten: el amor por los animales.

Este cruce de mensajes refleja la profunda polarización que vive Colombia en los días previos a las elecciones, donde temas como la economía, la seguridad y la integridad de los derechos humanos se mezclan con acusaciones personales y ataques directos. La discusión, lejos de centrarse únicamente en propuestas de gobierno, ha puesto sobre la mesa la moral individual de los candidatos y de quienes los apoyan, en un escenario donde las redes sociales se han convertido en el principal campo de batalla.

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