La confianza de los consumidores colombianos dio un salto significativo en mayo, alcanzando su nivel más alto en lo que va del año. Así lo reveló la más reciente Encuesta de Opinión del Consumidor (EOC) de Fedesarrollo, publicada el 17 de junio de 2026, que sitúa el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) en 17,8%, un incremento de 4,1 puntos porcentuales frente al 13,7% registrado en abril y una mejora de 21,6 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2025, cuando el indicador se ubicó en -3,8%. El repunte, según la entidad, está liderado por un mayor optimismo hacia el futuro, mientras la percepción sobre la situación económica actual se mantiene prácticamente estancada.
El Índice de Expectativas del Consumidor (IEC), que mide las perspectivas a futuro, subió 6,8 puntos porcentuales, pasando de 19,9% en abril a 26,7% en mayo. En contraste, el Índice de Condiciones Económicas (ICE), que evalúa la situación presente de los hogares, cayó ligeramente 0,1 puntos, al descender de 4,5% a 4,4%. Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo, explicó que “el aumento en la confianza de los consumidores frente al mes pasado se debe a un incremento de 6,8 pp en el Índice de Expectativas del Consumidor y a una caída de 0,1 pp en el Índice de Condiciones Económicas”. Este comportamiento refleja que los hogares colombianos vislumbran un panorama más positivo para los próximos meses, aunque aún no sienten una mejoría tangible en su día a día.
Disposición a comprar: avances en vivienda y vehículos
Uno de los datos más destacados de la encuesta es la mejora en la intención de compra de bienes de alto valor. La disposición a adquirir vivienda subió 8,9 puntos porcentuales, pasando de -36,4% en abril a -27,5% en mayo. Aunque el indicador sigue en terreno negativo, la tendencia es alentadora. De manera similar, la disposición a comprar vehículos aumentó 11,8 puntos, de -33,0% a -21,2%. La compra de bienes durables también mejoró, subiendo de 3,3% a 5,8%. Sin embargo, Fedesarrollo advierte que, a pesar de los avances, la intención generalizada de compra no es aún predominante, pues los indicadores de vivienda y vehículos continúan en cifras negativas.
Comportamiento por ciudades y niveles socioeconómicos
El optimismo no se distribuyó de manera uniforme en el territorio nacional. Bucaramanga fue la ciudad que registró el mayor incremento en el ICC, al pasar de 4,0% en abril a 36,1% en mayo, un salto de 32,1 puntos porcentuales. Medellín y Bogotá también presentaron avances significativos, mientras que Cali y Barranquilla experimentaron disminuciones en la confianza de sus consumidores. En cuanto a la disposición a comprar vivienda, Medellín lideró el crecimiento con un incremento de 22 puntos porcentuales en este indicador. Asimismo, la confianza aumentó en los tres niveles socioeconómicos (alto, medio y bajo), lo que sugiere que el repunte es transversal en la sociedad colombiana.
Percepción del país y de los hogares
A pesar del optimismo hacia el futuro, la valoración de los consumidores sobre la situación actual del país se deterioró. Frente al trimestre anterior, la percepción de la situación del país disminuyó 4,5 puntos porcentuales. De igual forma, la valoración de los hogares sobre su propia situación cayó 2,7 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre de 2026. Esto refuerza la tesis de que la mejora en la confianza está impulsada casi exclusivamente por las expectativas a futuro, mientras que las condiciones presentes aún no logran despegar.
“El aumento en la confianza de los consumidores frente al mes pasado se debe a un incremento de 6,8 pp en el Índice de Expectativas del Consumidor (IEC) y a una caída de 0,1 pp en el Índice de Condiciones Económicas (ICE)”.
Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo
Fedesarrollo señaló en su informe que “la encuesta muestra consumidores más optimistas hacia adelante, aunque las condiciones actuales permanecen casi sin cambios frente a abril”. El panorama, aunque alentador, deja ver que la recuperación plena de la confianza del consumidor aún depende de que las mejoras esperadas se traduzcan en hechos concretos en los bolsillos de los colombianos. La tendencia de los próximos meses será clave para confirmar si este repunte se consolida o se desvanece.












