La Embajada de Colombia en Washington solicitó información oficial al Gobierno de Estados Unidos sobre la detención del activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, y expresó preocupación por una posible motivación política tras la publicación del senador estadounidense de origen colombiano Bernie Moreno. En una comunicación fechada el 17 de junio de 2026, la representación diplomática pidió explicaciones y garantías procesales a las autoridades estadounidenses, en particular al Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), luego de que Coral fuera arrestado un día antes por oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Phoenix, Arizona.
La detención se produjo el 16 de junio de 2026 en el marco de una operación de Homeland Security Investigations (HSI). Según el DHS, Coral ingresó a Estados Unidos en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía permanecer seis meses, pero violó las leyes migratorias al quedarse diez años más allá del período autorizado. Tras el arresto, fue trasladado al Centro Correccional de Central Arizona Florence, donde permanece bajo custodia mientras avanza su proceso migratorio. La Embajada colombiana, en su misiva, observó con preocupación que una declaración publicada el mismo 17 de junio en redes sociales por el senador Bernie Moreno parecía sugerir que la medida tuvo una motivación política, lo que abrió un frente diplomático entre ambos países.
Coral, quien gozaba de asilo político en Estados Unidos, fue acusado por Moreno de actuar como “agente extranjero” del Gobierno colombiano. En su cuenta de X, el senador escribió: “No puedes venir a Estados Unidos, pedir asilo y luego actuar como agente extranjero de ese mismo gobierno, socavando al mismo tiempo nuestra política exterior. ¡Que te vaya bien en Colombia, Beto!”. La Embajada, por su parte, solicitó que se le garanticen plenamente a Coral los derechos sustantivos y procesales, incluida la asistencia consular conforme a lo establecido en la Convención de Viena de 1963.
Reacciones y declaraciones
“La Embajada de la República de Colombia observa, además, con preocupación, que una declaración publicada hoy en redes sociales por el Senador Bernie Moreno parecería sugerir que la medida tuvo una motivación política”.
Embajada de Colombia en Washington, comunicación oficial
“No puedes venir a Estados Unidos, pedir asilo y luego actuar como agente extranjero de ese mismo gobierno, socavando al mismo tiempo nuestra política exterior. ¡Que te vaya bien en Colombia, Beto!”.
Bernie Moreno, senador de EE.UU.
“Coral-Garrido ingresó al país en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía permanecer en el país durante seis meses. En violación de las leyes de nuestra nación, permaneció en el país más allá del tiempo permitido por su visa durante 10 años”.
Departamento de Seguridad Nacional (DHS)
Contexto migratorio y oferta de autoexpulsión
El caso de Beto Coral se enmarca en una política migratoria más amplia del Gobierno estadounidense. El DHS, en un comunicado, recordó que ofrece a los inmigrantes indocumentados 2.600 dólares y un vuelo gratuito para que gestionen su salida voluntaria a través de la aplicación CBP Home. La advertencia es clara: quienes no opten por esta vía serán arrestados y deportados sin posibilidad de regreso. Mientras tanto, la Embajada colombiana mantiene su exigencia de información oficial sobre las circunstancias de la detención de Coral y el respeto de sus derechos procesales, en un episodio que ha escalado a nivel diplomático y pone en el centro el debate sobre la motivación política de las acciones migratorias.












