La creadora de contenido María Camila Arango denunció públicamente que Laura Gallego Solís, conocida como «Miss Bala» y ex Señorita Antioquia que perdió su corona tras un polémico discurso, ocupa un cargo en el despacho de Álvaro Hernán Prada, presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), mientras continúa generando contenido político a favor del candidato presidencial Abelardo de la Espriella. La denuncia, difundida a través de un video en TikTok, ha desatado una fuerte controversia en redes sociales y reabre el debate sobre la independencia y la imparcialidad de las instituciones electorales colombianas.
Según Arango, la vinculación de Gallego al CNE, con un salario cercano a los 8 millones de pesos, resulta incompatible con su actividad en redes, donde promueve activamente la candidatura de De la Espriella y mantiene un discurso que la denunciante califica como clasista, racista y violento contra la izquierda. La creadora de contenido también señaló que, aunque en su hoja de vida Gallego reportó haber dejado un bufete de abogados en marzo, aún estaría vinculada a una empresa que asesora la campaña del candidato, lo que agravaría la presunta violación de las normas de neutralidad que rigen a los funcionarios del CNE.
Derecho de petición sin respuesta y tutela interpuesta
Ante esta situación, Arango presentó un derecho de petición ante el CNE solicitando información sobre la vinculación de Gallego y su compatibilidad con la actividad política. Sin embargo, la entidad no respondió en el plazo previsto, lo que llevó a la denunciante a interponer una acción de tutela para exigir una respuesta. “¿Recuerdan a Laura Gallego, la ex Señorita Antioquia que perdió su corona y se hizo viral por su discurso de odio y su lenguaje excesivamente violento en contra de algunas personas de la izquierda de Colombia? Hoy Laura trabaja nada más y nada menos que para el despacho de Álvaro Hernán Prada, el presidente del Consejo Nacional Electoral”, afirmó Arango en su denuncia viral.
La controversia se intensifica al conocerse que Gallego realizó un crucero por Europa en mayo, costeado, según Arango, con su salario del CNE. Este hecho ocurre pese a que, en la respuesta que finalmente dio el CNE al derecho de petición, se afirma que la funcionaria no tiene teletrabajo ni trabajo en casa, lo que genera interrogantes sobre cómo pudo ausentarse del país para realizar ese viaje mientras seguía generando contenido político para la campaña de De la Espriella.
Incompatibilidad legal y reacciones en redes
La Constitución en su artículo 127, el Código General Disciplinario y directrices de la Procuraduría prohíben a los funcionarios del CNE, entidad que debe ser neutral e independiente, participar en actividades políticas o de campaña. Hacerlo constituye una falta gravísima que puede llevar a la destitución e inhabilidades. “Mientras la ex Señorita Antioquia trabaja en el despacho de Prada, sigue generando contenido electoral a favor del candidato Abelardo de la Espriella y a su vez sigue fomentando su discurso de odio clasista, racista y arribista que tanto la caracteriza en contra del Pacto Histórico”, denunció Arango.
En redes sociales, las reacciones no se hicieron esperar. Usuarios se preguntaron: “¿Cómo consiguen de fácil esos puestos? ¿Concursó o hizo la fila?”, “¿Una supernumeraria con casi 8 millones de sueldo?” y “¿Y así que garantías electorales tenemos?”. Mientras tanto, Laura Gallego no ha emitido declaraciones públicas sobre las denuncias ni sobre su situación laboral hasta el momento de la publicación de este artículo.
Confianza en las instituciones en entredicho
Arango también cuestionó la credibilidad de las entidades electorales en medio de estos hechos. “Acá también queda una duda y es por qué nos exigen también a la izquierda colombiana que confiemos en las instituciones, que creamos en instituciones como el Consejo Nacional Electoral o como la Registraduría, cuando evidentemente ocurren casos como estos”, expresó la creadora de contenido. La denuncia, que se ha viralizado rápidamente, reaviva el debate sobre la neutralidad y la transparencia en el sistema electoral, en un momento clave del calendario político del país, con la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella en curso.












