El peso colombiano sigue su racha de fortalecimiento frente al dólar y alcanzó este lunes un nivel de $3.420, su cotización más fuerte en cinco años, un fenómeno que no se registraba desde comienzos de 2021. Esta apreciación, que ha sido del 8% al 9% en el último mes y de más del 15% en los últimos doce meses, responde a una combinación de factores que incluyen un dólar global debilitado, una tasa de referencia del Banco de la República que se mantiene en 11,25% —con posibilidad de subir hasta 12,25% según expertos— y flujos de capital hacia monedas emergentes. Pero el elemento que más ha llamado la atención de los analistas es la lectura política favorable tras la primera vuelta electoral, donde el avance de Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda ha sido interpretado por el mercado como un posible giro hacia una agenda promercado.
Este fortalecimiento del peso tiene un impacto directo en los viajeros colombianos. Durante el primer bimestre de 2026, 992.000 colombianos viajaron al exterior, lo que representa un incremento del 12% frente al mismo periodo del año anterior. El Banco de Bogotá, a través de su director de Investigaciones Económicas, Camilo Pérez, identificó destinos en Asia y América donde el poder adquisitivo del peso resulta particularmente beneficioso. En el continente asiático, Corea del Sur, Japón, Indonesia, India, Nepal y Sri Lanka ofrecen condiciones favorables; mientras que en América, Panamá, Canadá, Honduras y Guatemala se perfilan como opciones atractivas. Un viaje a Seúl, por ejemplo, tiene un costo estimado por persona que oscila entre los 6,5 millones y los 12 millones de pesos colombianos, equivalentes a entre 1.600 y 3.000 dólares.
El efecto real del tipo de cambio en el bolsillo del turista
Camilo Pérez advierte, sin embargo, que el verdadero beneficio para el bolsillo del turista no depende únicamente de la tasa de cambio. «El verdadero beneficio para el bolsillo del turista es cuando la ganancia por tasa de cambio no resulta absorbida por el costo de vida del país que visita», señaló el director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá. Esto significa que destinos con inflación baja, como Panamá —que al estar dolarizado recibe directamente el efecto de la apreciación del peso y tiene una inflación menor que la de Estados Unidos—, resultan especialmente ventajosos. El resultado final para el viajero depende, en gran medida, de cómo administre sus recursos financieros y de los instrumentos que utilice durante el viaje.
«El verdadero beneficio para el bolsillo del turista es cuando la ganancia por tasa de cambio no resulta absorbida por el costo de vida del país que visita»
Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá
Los riesgos de un rally que ya habría descontado mucho
Detrás de este fortalecimiento del peso opera la estrategia de carry trade, un arbitraje de tasas que atrae a inversores extranjeros hacia Colombia precisamente por el alto rendimiento que ofrecen los activos locales en comparación con las tasas de países desarrollados. Esta dinámica, sin embargo, es frágil y podría revertirse si el mercado cambia de percepción. La firma chilena Xtb lo planteó con claridad: «Si la segunda vuelta confirma un escenario promercado y el nuevo gobierno transmite disciplina fiscal creíble, el dólar podría seguir presionado a la baja. Si, en cambio, el resultado electoral se complica, el Congreso limita cualquier ajuste o el mercado empieza a dudar de la viabilidad fiscal, el peso podría corregir rápidamente hacia $3.570 o $3.600».
Los riesgos son concretos. La situación fiscal colombiana sigue siendo delicada, existe la posibilidad de una decepción postelectoral si las promesas de campaña no se materializan, y la economía sigue dependiendo en buena medida del petróleo. Además, el rally del peso ya habría descontado gran parte de las buenas noticias, lo que deja poco margen para sorpresas positivas. En el plano político, Abelardo de la Espriella propone reducir el tamaño del Estado, ampliar la base tributaria, bajar impuestos corporativos y reactivar la exploración petrolera, mientras que Iván Cepeda plantea profundizar las reformas sociales, subir impuestos a los más ricos y mantener las restricciones a nueva exploración de petróleo y carbón. El resultado de la segunda vuelta electoral, sumado a la capacidad del nuevo gobierno para transmitir disciplina fiscal, definirá si el peso logra mantenerse en estos niveles o si inicia un camino de corrección.












