En una sentencia que marca un precedente en la lucha contra la violencia de género en Colombia, Cristian Camilo Valencia Hurtado fue condenado a 48 años y 10 meses de prisión por el triple feminicidio de su compañera sentimental y las dos hijas de ella, ocurrido el 24 de marzo de 2026 en el barrio Atalayas, localidad de Bosa, sur de Bogotá. El condenado, quien aceptó su culpabilidad al día siguiente de los hechos, reconoció haber actuado de manera consciente y sin atenuantes, en un contexto marcado por antecedentes de violencia intrafamiliar y de género.
La investigación, que se extendió por más de tres meses, permitió a la Fiscalía presentar pruebas contundentes que llevaron a un fallo ejemplar. Además de la pena privativa de la libertad, el juez impuso una inhabilidad para ejercer derechos y funciones públicas por 20 años, y negó cualquier beneficio o subrogado penal, garantizando que Valencia cumpla la totalidad de su condena en prisión. El crimen, calificado como feminicidio agravado, conmocionó a la comunidad del sur de Bogotá y reavivó el debate sobre la efectividad de las medidas de protección para las mujeres víctimas de violencia.
Detalles del crimen y la condena
Los hechos ocurrieron en una vivienda del barrio Atalayas, donde Valencia atacó con extrema violencia a su pareja y a las dos menores, quienes eran hijas de ella. Las autoridades no han revelado los nombres de las víctimas para proteger su identidad, pero confirmaron que el triple homicidio se enmarca en un patrón de violencia machista. Según el expediente, el agresor no solo aceptó los cargos el 25 de marzo de 2026, sino que declaró estar plenamente consciente de sus actos, lo que eliminó cualquier posibilidad de defensa basada en trastornos mentales o emocionales.
La sentencia, dictada tras un proceso ágil pero riguroso, establece una de las penas más altas en casos de feminicidio múltiple en la capital colombiana. Los 48 años y 10 meses de prisión se suman a la inhabilidad para ejercer cargos públicos, medida que busca impedir que Valencia tenga cualquier vínculo con el Estado una vez cumplida su condena. La decisión judicial subraya la gravedad del delito y el impacto en la sociedad, especialmente en un contexto donde la violencia contra las mujeres sigue siendo una deuda pendiente.
Contexto de violencia de género
Este triple feminicidio se suma a las alarmantes cifras de violencia machista en Bogotá, donde las autoridades han reportado un aumento de casos durante el primer trimestre de 2026. Organizaciones de derechos humanos han señalado que, pese a las políticas públicas, persisten fallas en la prevención y en la protección de las víctimas. En este caso, aunque no se han detallado los antecedentes específicos, las investigaciones confirmaron que existían denuncias previas de violencia intrafamiliar, lo que pone en tela de juicio la eficacia de las medidas cautelares.
La noticia se encuentra en desarrollo, y se espera que en las próximas horas la Fiscalía emita un comunicado oficial con más detalles sobre el proceso y las posibles implicaciones para otros casos similares. Mientras tanto, la comunidad de Bosa y organizaciones feministas han convocado a una movilización para exigir justicia y recordar a las víctimas de este crimen que ha marcado un antes y un después en la lucha contra el feminicidio en Colombia.












