En un resultado que reconfigura el mapa político del país, Abelardo de la Espriella, abogado, empresario y figura mediática, se convirtió en el nuevo presidente de Colombia para el periodo 2026-2030. El candidato del movimiento Defensores de la Patria, conocido como «El Tigre», venció en la segunda vuelta electoral al oficialista Iván Cepeda, obteniendo 12.944.441 votos, equivalentes al 49,65% de la votación, según el 98,86% de las mesas informadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil. Su fórmula vicepresidencial fue José Manuel Restrepo.
El triunfo de De la Espriella marca la llegada al poder de un outsider sin experiencia previa en cargos de elección popular ni funciones gubernamentales. Su candidatura, anunciada oficialmente en julio de 2025, se construyó sobre una sólida base de seguidores en redes sociales, forjada durante años como abogado litigante en casos de alto perfil público, que incluyeron a figuras políticas, empresarios, comunidades afectadas por conflictos ambientales y víctimas. Su campaña, bajo el lema «Firmes por la patria», se centró en ejes como la seguridad, la lucha contra la corrupción, la recuperación económica y un fuerte énfasis en los símbolos patrios.
Una campaña marcada por la seguridad y la autofinanciación
El ascenso de De la Espriella se caracterizó por un discurso de autoridad y mano dura, que caló hondo en un electorado descontento con la clase política tradicional. Para financiar su aspiración presidencial, el ahora mandatario electo recurrió en parte a sus propias empresas, consolidadas en sectores como bienes raíces, comercio, ganadería, alimentos y servicios jurídicos, así como a créditos personales. Su campaña, sin embargo, no estuvo exenta de tensiones, ya que su equipo denunció amenazas en su contra y se registraron hechos de violencia durante la contienda, lo que obligó a mantener un amplio esquema de seguridad.
En la primera vuelta, De la Espriella ya había mostrado su fuerza al obtener 10.361.499 votos (43,74%), superando a Iván Cepeda, quien alcanzó 9.688.361 sufragios (40,90%). Para la recta final de la segunda vuelta, el candidato de Defensores de la Patria logró consolidar respaldos de dirigentes políticos, movimientos regionales y sectores de diversas corrientes ideológicas, lo que le permitió ampliar su ventaja y asegurar el triunfo definitivo.












