La senadora electa Andrea Padilla, reconocida activista por los derechos de los animales, hizo un llamado público al presidente electo Abelardo de la Espriella y al vicepresidente electo José Manuel Restrepo para que en su próximo gobierno se implementen programas de protección animal. A través de su cuenta en la red social X, la tarde del miércoles 24 de junio de 2026, la congresista animalista pidió trabajar de la mano del nuevo Ejecutivo, argumentando que transformar la realidad de los animales requiere recursos, institucionalidad y voluntad política, es decir, la presencia efectiva del Estado.
Con 110.000 votos que la llevaron al Senado, Padilla manifestó que su llegada a la política tuvo como motor principal la defensa de los animales y que ahora busca que esa causa sea parte de la agenda estatal. «Por los animales llegué al difícil mundo de la política; en esta oportunidad, gracias a 110 mil ciudadanos y ciudadanas. Y por ellos seguiré trabajando, ojalá de la mano del nuevo gobierno», escribió la senadora electa en su mensaje, en el que también aludió al eslogan de campaña de De la Espriella, «Patria milagro», para pedir que el nuevo gobierno brille «para todos con bondad y justicia».
La sombra de la polémica del «matagatos»
El llamado de Padilla se da en un contexto marcado por una controversia que persiguió al presidente electo durante la campaña. Abelardo de la Espriella ganó la segunda vuelta presidencial el 21 de junio de 2026 con 12’959.542 votos, equivalentes al 49,66%, y asumirá el cargo el próximo 7 de agosto. Sin embargo, días antes de la votación, resurgió un fragmento de una entrevista de 2014 en The Suso’s Show donde el entonces candidato bromeó sobre haber quemado y lanzado gatos. La anécdota, calificada por opositores como el caricaturista Matador y la senadora Esmeralda Hernández del Pacto Histórico como un acto de maltrato animal, le valió el apelativo de «matagatos».
De la Espriella ha negado categóricamente que el hecho sea real y lo ha atribuido a una broma desafortunada. En su defensa, el mandatario electo declaró en un comunicado de campaña: «La verdad es que todo el que me conoce sabe que yo he tenido gatos. En este momento tengo más de cuatro. Tengo perros, caballos, gallinas, he tenido serpientes, he tenido tortugas. Soy un amante de los animales, nunca, nunca haría algo semejante y me arrepiento por esa broma». Incluso se ofreció a someterse a un polígrafo para demostrar su inocencia, argumentando que «todos hemos hecho una broma que ha salido mal, una broma pesada».
Un llamado a la acción estatal
En su petición pública, Andrea Padilla evitó referirse directamente a la polémica, pero dejó clara su postura sobre la necesidad de superar los debates estériles. «La protección de los animales no necesita dogmatismos paralizantes, resistencias ni oposiciones infértiles; necesita soluciones que mermen los sufrimientos, la explotación y las violencias que ellos padecen a diario», afirmó la senadora electa. En esa línea, urgió a los nuevos mandatarios a trabajar en equipo.
«Les pido de corazón al presidente electo @AbelardoPTE @ABDELAESPRIELLA y al vicepresidente @jrestrp que nos permitan trabajar de su mano y se sirvan de nuestro equipo para implementar los urgentes programas de protección animal que se requieren.»
Andrea Padilla, senadora electa, en X
La senadora electa recalcó que cambiar las condiciones de los animales exige la intervención del Estado, no solo voluntades individuales. El mensaje, difundido el mismo día en que De la Espriella recibió su credencial como presidente electo, el 25 de junio, marca el inicio de una presión política para que la protección animal, una causa que movilizó a miles de votantes, se convierta en una política pública durante el nuevo gobierno que arranca el 7 de agosto.












