Presidente electo De la Espriella promete crecimiento del 7% con su plan «Patria Milagro»

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El presidente electo Abelardo de la Espriella pondrá en marcha a partir del próximo 7 de agosto su ambicioso programa económico “Patria Milagro”, una hoja de ruta que busca transformar el modelo de crecimiento del país y alcanzar una expansión anual del 7%, muy por encima del promedio histórico del 3% y de la proyección del Marco Fiscal de Mediano Plazo, que estima un 2,9% para el periodo 2026-2037. La iniciativa parte de una premisa contundente: Colombia “no es un país pobre, sino empobrecido” por la corrupción y el centralismo, y propone una cirugía mayor al Estado para liberar el potencial de la inversión privada.

El plan contempla un ajuste profundo de las finanzas públicas, con una reducción del tamaño del Estado de hasta un 40%, en un contexto donde el déficit fiscal actual alcanza el 6,4% del PIB y la deuda pública roza el 60% del PIB. Entre las medidas más destacadas se encuentran la simplificación de trámites, la eliminación gradual del impuesto del 4×1.000, una reducción significativa de la carga tributaria y de los costos de energía, y la reactivación del sector minero-energético como eje prioritario. En materia de infraestructura, el gobierno se ha fijado la meta de construir 30.000 kilómetros de vías terciarias, además de impulsar concesiones viales, vivienda de interés social, distritos de riego y puertos.

Reacciones del mercado y del sector privado

El anuncio ha generado expectativas en los mercados financieros, que ya comenzaron a reaccionar incluso antes de la implementación formal del programa. Mauricio Guzmán, cabeza de Estrategia de Inversión de Sura Investments, señaló que “el mercado reconoce la posibilidad de un entorno más favorable para la inversión”, aunque advirtió que Colombia enfrenta actualmente un déficit fiscal equivalente al 6,4% del PIB, una deuda cercana al 60% del PIB y niveles de inversión inferiores a los registrados hace una década, junto con presiones inflacionarias. Por su parte, David Guzmán, socio de Change Americas, consideró que “estas propuestas representan un escenario de oportunidades para el sector privado”, aunque subrayó que las empresas deberán prepararse para adaptarse a los cambios que se avecinan.

“El mercado reconoce la posibilidad de un entorno más favorable para la inversión, aunque recordó que Colombia enfrenta actualmente un déficit fiscal equivalente al 6,4% del PIB, una deuda cercana al 60% del PIB y niveles de inversión inferiores a los registrados hace una década, junto con presiones inflacionarias”

Mauricio Guzmán, cabeza de Estrategia de Inversión de Sura Investments

Uno de los gestos más concretos de confianza del mercado se dio cuando Credicorp Capital elevó su recomendación sobre la acción de Ecopetrol de “mantener” a “comprar”, anticipando beneficios por un eventual cambio en la política energética. El programa “Patria Milagro” incluye la reactivación de la exploración y producción de petróleo y gas, la aceleración de campos descubiertos, el desarrollo de proyectos costa afuera, la evaluación de yacimientos no convencionales y la decisión de mantener a Ecopetrol como un activo estratégico del Estado.

Dentro de las herramientas de desregulación, el gobierno implementará la llamada “Gran Revolución de DesRegulación”, que incluye la política de “una entra y dos salen”, es decir, por cada nueva regulación que se cree, se eliminarán dos existentes. Este enfoque busca reducir la burocracia y agilizar los procesos para la inversión privada, en un intento por romper con décadas de centralismo y corrupción que, según la administración entrante, han empobrecido al país. El desafío es mayúsculo: transformar una economía que ha crecido a un ritmo promedio del 3% durante años, con un déficit y una deuda que limitan el margen de maniobra, en una máquina de crecimiento al 7% anual.

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