El milagro de Moisés y la huella caldense en el dramático rescate de un niño en Venezuela

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Por Redacción de LA VEINTITRES

74 horas atrapado bajo los escombros a tres metros de profundidad. Esta es la historia del rescate del pequeño Moisés en Venezuela, una operación de alta precisión donde cuatro héroes caldenses fueron clave para el milagro

Hay silencios que pesan toneladas, pero hay otros que salvan vidas. A tres metros de profundidad, bajo los escombros que la tragedia dejó en La Guaira, Venezuela, el tiempo se medía en suspiros. Moisés, un niño de apenas 11 años, llevaba 74 horas atrapado en la oscuridad absoluta. Afuera, el equipo USAR COL-1 de Colombia asumía la misión más crítica de su primera operación humanitaria: ganarle una carrera a la muerte.

En el epicentro de ese milagro estuvo el sello de nuestra tierra. Cuatro caldenses —dos rescatistas poniendo el cuerpo en la primera línea, un médico conteniendo el aliento y un experto en Planificación y Coordinación— se convirtieron en los arquitectos de la esperanza. Aportaron los años de experiencia, el rigor técnico y el corazón que se necesita cuando la vida pende de un hilo.

Seis horas de precisión quirúrgica

La operación no daba margen de error. Fueron seis horas de maniobras milimétricas de alta precisión sobre una estructura colapsada e inestable. Cada piedra removida, cada milímetro excavado, requería un cuidado absoluto; un paso en falso y la estructura cedería. Con el pulso firme y la fe intacta, el bloque de rescatistas logró abrirse paso en las entrañas del desastre hasta tocar las manos de Moisés y extraerlo de forma segura.

El primer rescate con vida de esta delegación en suelo venezolano no es solo un dato para el reporte oficial; es la prueba reina de que la preparación y la vocación no conocen de fronteras.

Orgullo departamental

Tras la hazaña, las reacciones no se hicieron esperar. Desde la Jefatura de Gestión del Riesgo de la Gobernación de Caldas se exaltó el profesionalismo y la entrega del componente caldense, destacando que el conocimiento acumulado por años hoy devuelve la sonrisa a una familia.

Desde la redacción de La Veintitrés nos sumamos al agradecimiento profundo al Gobierno de Caldas, a nuestros cuatro paisanos y a toda la delegación colombiana. Gracias por demostrar, con el barro en las botas y la vida en las manos, el verdadero valor de la solidaridad. ¡Gracias, héroes!

Fuente: Prensa Gobernación de Caldas/ Fotos: Daniel González UNGRAD

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