La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), María Carolina Restrepo, aseguró este sábado a través de su cuenta oficial en la red social X que se siente “presionada y amenazada” ante las críticas que ha recibido su gestión, pero fue enfática al afirmar que no se retractará de su plan de transformación de la entidad. En una serie de publicaciones, la funcionaria sostuvo que la transformación del Icbf “ya comenzó y no tiene reversa”, y envió un mensaje directo a sus detractores: “No pierdan su tiempo tratando de presionarme, intimidarme o desgastarme con ruido, ataques o desinformación. No va a funcionar”.
Restrepo, abogada de Bogotá con experiencia en áreas empresariales y fiscales, fue nombrada directora del Icbf el 29 de julio de 2026 por el presidente electo Abelardo de la Espriella. Antes de asumir el cargo, integró el equipo de transición del nuevo gobierno y lideró el debate en la campaña vicepresidencial de José Manuel Restrepo. Entre sus prioridades están la transparencia en la contratación, los controles estrictos, el fortalecimiento de las madres comunitarias, la agilización de las adopciones y la protección de los derechos de la infancia. En esa línea, la funcionaria aseguró que no llegó a la institución para “administrar lo de siempre, proteger intereses ni conservar privilegios”, sino para “poner orden, revisar lo que haya que revisar y cambiar lo que haya que cambiar”.
Respuesta contundente a las críticas
En sus mensajes, la directora del Icbf fue tajante al responder a quienes han cuestionado su gestión. Aseguró que no se dejará intimidar por el “ruido” ni por los ataques, y recordó que las críticas no cambiarán su hoja de ruta. “Así que pueden hablar, atacar y hacer todo el ruido que quieran. No me voy a echar para atrás ni un centímetro”, escribió. Además, lanzó una reflexión sobre el origen de las críticas: “Con el tiempo uno aprende que lo importante no es quién hace el ruido, sino saber de dónde viene. Y cuando uno ya lo sabe, todo se vuelve mucho más sencillo”.
“Así que pueden hablar, atacar y hacer todo el ruido que quieran. No me voy a echar para atrás ni un centímetro. La transformación del ICBF ya comenzó y no tiene reversa. Les guste o no”.
María Carolina Restrepo, directora del Icbf
La polémica en torno a la funcionaria se intensificó el pasado 27 de agosto de 2025, cuando en una publicación en su cuenta de X sugirió que los jóvenes de entre 14 y 18 años que cometen delitos graves deben ser sancionados como adultos. Esa declaración se dio en el contexto del asesinato del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, y generó un amplio debate en el país. En ese momento, Restrepo afirmó que “los adolescentes de hoy no son los de hace 30 años” y que muchos jóvenes de 14 o 15 años ya han tenido contacto con drogas, armas y violencia. “No son niños. No son preadolescentes. Son jóvenes con plena conciencia de sus actos”, escribió.
“Sé que me van a caer rayos y centellas, pero lo digo y me reafirmo: esto tiene que cambiar. Yo no estoy aquí para agradar. Estoy para decir lo que es. Los adolescentes de hoy no son los de hace 30 años. Con 14 o 15 años, muchos ya han probado drogas, armas, violencia. Algunos incluso ya se sienten hastiados de la vida porque lo han probado todo. No son niños. No son preadolescentes. Son jóvenes con plena conciencia de sus actos”.
María Carolina Restrepo, directora del Icbf
La funcionaria también señaló que la ley de menores en Colombia se quedó en el siglo pasado y que el mundo cambió, por lo que los jóvenes de entre 14 y 18 años deben responder como adultos. “El mundo cambió, la sociedad cambió. Nuestra ley de menores se quedó en el siglo pasado. Entre los 14 y los 18 años no estamos hablando de niños: estamos hablando de jóvenes que deben responder como adultos porque lo son”, manifestó. Además, indicó que los grupos criminales utilizan a los menores porque el sistema los protege, y sugirió penas más severas para quienes, con más de 14 años, cometen delitos graves.
Con estas nuevas declaraciones, Restrepo reitera que su gestión en el Icbf no estará sujeta a presiones externas y que, de ser necesario, realizará los cambios que considere pertinentes en la institución. En un contexto de fuertes cuestionamientos, la directora se mantiene firme en su postura y asegura que no dará marcha atrás en su objetivo de transformar el bienestar familiar en Colombia, a pesar de las críticas y de lo que ella misma describe como amenazas y ataques en su contra.










