El macabro hallazgo del cuerpo sin vida de Juan David Gómez Gutiérrez, un joven de 22 años, en un inmueble de la ciudadela La Libertad en Cúcuta ha conmocionado a la ciudad. La víctima, que desapareció días antes, fue secuestrada y extorsionada por un ciudadano británico identificado como Kai Peter Williams, a quien la familia señala como el responsable del crimen. El cuerpo fue encontrado la noche del lunes 22 de junio de 2026, envuelto en sábanas, amarrado y en avanzado estado de descomposición, luego de que los seres queridos iniciaran una desesperada búsqueda tras pagar un rescate que no logró salvar la vida del joven.
De acuerdo con la versión de los familiares, Juan David conocía al extranjero y acudió voluntariamente a su residencia, ubicada en el mismo sector donde posteriormente fue hallado su cuerpo. Días después de su desaparición, la familia comenzó a recibir mensajes a través de WhatsApp que incluían una fotografía de la víctima atada, junto con exigencias de dinero. En un primer momento, los parientes accedieron a pagar 20.000 dólares, equivalentes a 68.691.131 pesos colombianos, con la esperanza de recuperar con vida al joven. Sin embargo, los captores exigieron un segundo pago de 5.000 dólares, el cual la familia se negó a entregar al no obtener una prueba de vida que confirmara que Juan David aún estaba con vida.
Familia clama justicia y denuncia impunidad
Ante la negativa de un nuevo pago y la falta de respuestas, los familiares iniciaron su propia búsqueda. Fue un contacto quien los llevó hasta la vivienda del ciudadano británico en la ciudadela La Libertad. La Policía ingresó al inmueble y encontró el cuerpo sin vida de Gómez Gutiérrez en las condiciones descritas. «Nos extorsionaron y por último ya lo encontramos muerto», expresó un familiar de la víctima, cuya identidad se reserva, en declaraciones citadas por Caracol Radio, reflejando la desesperación y la impotencia de una familia que pagó un rescate y aún así perdió a su ser querido.
La familia ha entregado a la Fiscalía y a Migración Colombia la identidad del señalado, Kai Peter Williams, quien estaría vinculado al mundo de las criptomonedas y que, según el entorno de la víctima, aún se encontraría en territorio colombiano. Sin embargo, hasta el momento no se reportan capturas ni avances públicos en la investigación, lo que ha generado una fuerte crítica hacia las autoridades por la aparente parálisis del caso. El homicidio ocurre en Cúcuta, una ciudad fronteriza con Venezuela que padece una alta incidencia de secuestro y extorsión, contextos que facilitan este tipo de crímenes. Los familiares claman que el caso no quede impune y exigen una acción contundente de las autoridades para dar con el paradero del responsable y llevarlo ante la justicia.












