El expresidente y líder del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, lanzó una dura crítica contra el modelo económico del gobierno de Gustavo Petro, al que calificó como una amenaza para el emprendimiento privado y la sostenibilidad del empleo y los subsidios sociales. En declaraciones públicas, el exmandatario advirtió que la actual orientación de la política económica ahoga la iniciativa empresarial y pone en riesgo la capacidad del país para generar trabajo estable. Uribe propuso como alternativa reducir el tamaño del Estado y redirigir los recursos hacia salarios e inversión empresarial, en lugar de aumentar impuestos, un planteamiento que reavivó el debate sobre la relación entre el sector público y la iniciativa privada en Colombia.
Durante sus declaraciones, Uribe defendió lo que denominó una “economía fraterna”, que permita a las empresas operar sin obstáculos, protegiendo al mismo tiempo a los trabajadores y a los sectores más vulnerables. «Creemos en la necesidad de darle todas las posibilidades al emprendimiento privado», afirmó el exmandatario, quien también sostuvo que «es mejor un peso en salarios o en inversión de la empresa que en impuestos». El líder opositor justificó su vigencia en la vida pública apelando a razones personales y políticas: «Sigo trabajando por la patria, porque creo en la democracia», dijo, recordando además que creció viendo a su madre liderar la implementación del Frente Nacional en su región para superar la violencia política.
Motivaciones personales y contexto judicial
Uribe también se refirió a su historia de supervivencia y al impacto que la situación del país ha tenido en su entorno familiar. El expresidente, quien dijo ser «sobreviviente de muchos atentados por milagro de Dios», reveló que «vivo muy triste de que mis nietos tengan que vivir por fuera de Colombia». Además, reconoció que no ha encontrado tranquilidad debido a las obligaciones judiciales que aún tiene pendientes, lo que suma un elemento adicional a las tensiones que rodean su figura en el escenario político colombiano. Con estas declaraciones, Uribe busca reafirmar su rol como opositor al actual gobierno y defender un modelo económico que, según él, priorice el crecimiento empresarial como motor del bienestar social.












